Lo primero que me viene a la mente, es acordarme de lo que fue y es actualmente el Río Atoyac de hace unas buenas décadas de años. Este afluente natural, por así decirlo, recorre la ciudad de norte a sur y en muchas partes de su recorrido, en viejos años pasados, era común, ver a la gente que habita muchas de las colonias, disfrutarlo familiarmente.
Es más, llegaban a darse unos chapuzones en sus aguas, aún medio limpias y claras, por la zona de lo que es ahora la Noria, se podía bajar, muchos niños y jóvenes de entonces, llegaron a jugar en sus orillas y en muchas de las ocasiones por ahí hubo algunas cavernas, que sirvieron también para el ocio juvenil.
Bueno, por la parte de la Libertad, la gente bajaba para lavar sus ropas y otros iban a un jagüey que estuvo por una vieja cementera, para nadar en él.
En tiempos de lluvias, este río crecía enormemente y nadie buscaba acercarse al mismo por temor a ser arrastrado.
Pasaron los años y poco a poco, esta capital empezó a sufrir los estragos de un crecimiento desordenado y desproporcionado, mismo que aún sigue presente, sin que nadie ordene su desarrollo urbano. Y para estos tiempos, el caudal del Atoyac vive y padece los graves daños de contaminación y su rescate sigue esperando.
-El río Atoyac recorre 22 municipios de su formación en la Sierra Nevada, en el estado de Puebla. El río penetra en el territorio del estado de Tlaxcala, de donde vuelve al territorio poblano para regar el extenso valle de Puebla-Tlaxcala, donde se unen las aguas del Zahuapan.
En el sur del municipio de Puebla es embalsado, junto con el Alseseca en la presa Manuel Ávila Camacho, conocida también como presa de Valsequillo. El río prosigue su curso hacia el suroeste, atravesando los valles de Atlixco y Matamoros, donde el río Nexapa es integrado-. (tomado de Wikipedia)
Lo contaminaron con toda su crudeza, el asentamiento de empresas desde el vecino estado de Tlaxcala, hasta las que desechan sus aguas no tratadas y residuos químicos que están ubicadas en la zona conurbada de la capital poblana.
Su fauna y flora, que existió, desapareció lentamente, lo que hoy, observamos son matorrales y plantas que crecen por la humedad que genera. Lo mismo que las empresas, muchas personas lo han utilizado para tirar escombro, animales muertos, basura y han aparecido en sus orillas, algunos muertitos.
-El río Atoyac es contaminado por 50 municipios de Tlaxcala y Puebla, que descargan sus aguas residuales al aire libre y por al menos mil industrias que no cuentan con plantas de tratamiento o no funcionan adecuadamente, y ello ha ocasionado que este afluente tenga al menos 25 sustancias nocivas y sea un foco de infección para las enfermedades como hepatitis, cáncer y cólera.[1] Dentro de los principales causantes de contaminación se encuentran los ocasionados por descargas de compañías textiles, alimenticias, químicas y petroquímicas, de bebidas, metalmecánicas, automotrices y de autopartes y productoras de papel- [2] (tomado de Wikipedia)
Como ejemplo de lo anterior, en toda la zona que recorre el bulevar de las Carmelitas y que colinda con los desarrollos inmobiliarios de la zona de Angelópolis, el olor que despiden sus aguas en tiempos de calores y también durante todo el año, es insoportable y tóxico.
Las administraciones municipales y estatales siempre tienen dentro de sus planes de desarrollo, la recuperación, el saneamiento y su rescate, pero solo son declaraciones.
También se presupuestan grandes cantidades de recursos públicos para rescatarlo y hasta el momento, el pobre rio, sigue pagando las consecuencias del llamado desarrollo.
Recuerdo haber escuchado al exgobernador, Miguel Barbosa Huerta, quien creó una comisión para salvarlo, hizo reuniones con empresarios, prometió recursos y sanciones, pero nunca hubo avances y resultados.
Lo mismo ha sucedido con algunas de las principales universidades, quiénes han hecho estudios sobre este afluente y sus efectos contaminantes. Pero ahí están archivados sus estudios y análisis.
El problema de siempre, siguen siendo los recursos económicos, porque a medida que han pasado los años, su rescate se vuelve más costoso de lo que se piensa.
Ahora, esta administración estatal, nuevamente ha puesto sobre la mesa el mismo tema de su rescate. La propia presidenta, Claudia Sheinbaum, estuvo en Tlaxcala para dar inició a su plan de saneamiento.
-El gobierno poblano intentó limpiar el río varias veces, pero todas han fallado. Desde 2017 el gobierno intento imponer multas a las empresas que lo contaminen sin resultados. El plan para el saneamiento y restauración ecológica del río Atoyac de 2025 incluirá la construcción de humedales, acciones de reforestación, así como la rehabilitación de plantas de tratamiento, indicó el titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López en 2024 en el marco del Plan Nacional Hídrico-
En Puebla, la actual administración estatal, nombro a un responsable, desconozco quién sea, pero es urgente que se pongan a trabajar en todos los frentes y de igual forma con los sectores involucrados para poder asumir el rescate y salvar a este gran río.
Si piensan que, en un corto plazo, van a dar soluciones, fracasaran, este tema es complejo y requiere de muchos factores económicos, humanos, académicos, técnicos y de la colaboración de muchos los sectores sociales y productivos.
Volver a ver este río limpio y sin contaminación, será darle una oportunidad a la vida y al medio ambiente.
Conclusión: El rescate de este afluente de agua, es de vital importancia para la ciudad, hacerlo requerirá de no solo de esfuerzo gubernamental, es necesario involucrar a la sociedad y a las universidades.
La inversión anunciada por el gobierno federal no debe volver a ser mal usada.