Después de toda la discusión pública y política que desato la llamada Reforma Electoral de la actual presidenta, que fue elaborada por una Comisión presidencial, misma que ante la presión de los partidos aliados de Morena, fue votada en contra en la Cámara de Diputados por un bloque partidario. Ahora tenemos un descafeinado Plan B, que ha sido enviado al senado de la República, para su discusión y en su caso la aprobación.
Obvio, con el antecedente de la negociación de Morena con el PT y PVEM, en la secretaria de Gobernación para que sea votado a favor.
Los temas de la reforma electoral, que tanto temor causaron entre las dos fuerzas aliancistas, fueron archivados y por el momento congelados para otro momento. Aunque la mandataria sigue sosteniendo su postura, sobre la eliminación de las listas plurinominales y la disminución de los recursos para las burocracias partidarias.
Por lo tanto, dicho documento, mandata a los congresos locales a reducir su presupuesto y en el caso de los municipios plantea la disminución de sus integrantes y de los síndicos municipales.
Asuntos que las leyes reglamentarias normaran legalmente para que entren en vigor, los propios coordinadores parlamentarios de Morena han señalado que, a más tardar en el mes de abril, estará lista la mini reforma.
Los gobernadores, firmantes de un desplegado nacional en apoyo a la presidenta Claudia Scheunbaum de hecho, han aprobado las propuestas.
Por otra parte, señalare, que el municipalismo mexicano, sufrirá cambios de fondo sobre la nueva composición de los cabildos y las responsabilidades públicas de sus regidores. La disminución de sus integrantes afectara la representatividad y el equilibrio de fuerzas en los más de 2 mil municipios del país.
Estas células básicas que componen los estados y en donde se expresan las diferentes formas comunitarias, la diversidad plural y cultural en las regiones, sufrirán cambios y también deberá ser modificado el 115 constitucional.
Si de por sí, en muchos ayuntamientos, los ediles menoscaban y marginan a sus regidores de las decisiones colectivas, ahora concentrarán más poder público en sus localidades, puesto que con una minoría podrán avalar las responsabilidades que tienen encomendadas. El presunto ahorro por la austeridad también deberá ser normado para ser utilizado para las principales necesidades que tengan.
En el caso de la disminución del presupuesto para los Congresos Locales, cada estado tendrá que presupuestarles hasta el año siguiente, además los diputados locales deberán hacer las modificaciones necesarias y aplicar las medidas de austeridad para el funcionamiento del Poder Legislativo y lo que representan sus diputados.
El tamaño y la composición de estos órganos autónomos en cada entidad tienen que ver con las reformas anunciadas y veremos qué papel asumen tanto las mayorías como las minorías ahí representadas.
En lo que respecta a los privilegios que se mantienen en el INE, el documento menciona que los consejeros no podrán ganar más que la propia presidenta. Además de acabar con los bonos y seguros médicos. De por sí, el Instituto Electoral, es uno de los más caros y por la estructura que maneja, goza de grandes presupuestos año con año.
Es decir, la democracia mexicana, sigue siendo cara y aún tiene grandes pendientes que cumplir a la sociedad.
Lo anterior y otros puntos más, son la parte central de esta pequeña reforma B, que sustituyo a la original.
Sin dejar de señalar la propuesta que tiene que ver con la revocación de mandato, que la propia presidenta sostiene debe ser en junio del 2027. Mientras que los demás partidos, incluidos los aliados de Morena, han dicho que eso los pone en desventaja, puesto que la campaña que llevara a cabo solo beneficiara a su organización.
Finalmente, queda esperar y observar la discusión en el senado, entre el bloque hegemónico y la oposición sobre el contenido del llamado Plan B.

