👁️ OMAR GARCÍA HARFUCH está rebasando a los morenistas que sueñan con sustituir a la presidenta Claudia Sheinbaum por la izquierda. No por la derecha. Por la izquierda que esos suspirantes juran representar. Pero mientras el nerviosismo delata a estos personajes, Harfuch va moviendo los hilos de las fuerzas de seguridad con una mesura y un tacto de los que carecen los Noroñas, los Adanes y los Andys.
👠 FRENTE A LOS ESCÁNDALOS —cada vez más constantes— de éstos, Harfuch combate con gran eficacia lo que es una de las prioridades de la presidenta Sheinbaum: la inseguridad doblada de violencia. Y lo sigue haciendo con una presteza de la que carecen sus odiadores. Conforme está corriendo este sexenio, ellos buscan desacreditarlo como lo hicieron en el pasado reciente: cuando le ganó apabullantemente la encuesta (por la candidatura de Morena a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México) a Clara Brugada.
🐕 LOS LADRIDOS DE SUS MALQUERIENTES se multiplicaron en esa ocasión y lograron tirarlo. ¿Qué hizo Harfuch? Levantó las cejas —sorprendido—, respiró profundo y cambió de tema. Eso mismo hizo ahora que Rosa Icela Rodríguez técnicamente pasó a su lado sin voltear a verlo y sin saludarlo. El video se movió en todas las redes en cosa de segundos. Ahí se ve a Harfuch mirando sorprendido los gestos de la secretaria de Gobernación. Y es que, si ella actúa así, sólo está evidenciando el enojo de la cúpula a la que pertenece: la de los duros.
👊 LA SECRETARÍA SE FORJÓ al amparo de AMLO. A él le debe prácticamente todo. Y ella —como el teatro chino— maneja un simbolismo visual y una narrativa altamente elocuentes. En otras palabras: el suyo es un teatro de sombras coreografiado. Es decir: ella representa el estado de ánimo (en este caso, contra Harfuch) que tienen los duros. Lo mismo ocurrió lo desbarrancaron el 10 de noviembre de 2023. La olla está subiendo de presión.

