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martes, marzo 10, 2026

El poder que apendeja a los pendejos

El poder que apendeja a los pendejos

🐗 ¿QUIERES CONOCER A UNA PERSONA? Dale poder. Esto no lo dijo Churchill, pero lo pudo haber dicho. En realidad, todo aquello que contenga diez gramos de sentido común lo pudo haber dicho Churchill. Pero, la frase con la que inicia mi columna, definitivamente no la dijo Churchill. ¿O sí? Le pregunté a Grok (Inteligencia Artificial de Elon Musk) y me respondió que esa frase la pudo haber dicho Abraham Lincoln o Confucio, pero tampoco está segura de eso. La pudo haber dicho cualquiera, hasta Noroña, pero es un lugar común sin paternidad aparente.

 

🏠 REGESO A LA FRASE. Y PONGO EJEMPLOS. Antes de que tuviera poder, Lilia Aguilar, la senadora del PT que adquirió una casa de 16 millones de pesos, pasaba realmente inadvertida. Apenas tuvo poder, la cosa cambió. Empezó a ser invitada a programas de opinión como el de Leo Zuckermann. Su voz, pues, empezó a ser escuchada. Su vida cambió. Su voz se hizo sonora. Sus compañeras empezaron a criticarle hasta el modito de andar. (Cosa curiosa: lo primero que cambia cuando el poder llega a la vida de alguien es el modito de andar). Sobrevino entonces el debate sobre la reforma electoral, misma que es calificada de “locura” por el Partido del Trabajo, al que pertenece la senadora Aguilar. La respuesta mediática fue brutal. Un reportaje evidenció su súbita riqueza. Y salió a relucir la casa de los 16 millones de pesos. Lo mismo le ocurrió a Noroña antes de ocupar la Presidencia de la Mesa Directiva del Senado. Le cambió hasta el modito de andar. Resultado: apareció la historia de la casa de 12 millones de pesos que adquirió.

 

🔫🍚 ¿MORALEJA? Si quieres vivir en paz, no accedas a cargos de poder. Y es que no sólo te va a cambiar el modito de andar. La química del cerebro sufre también cambios brutales. He ahí el caso de Carlos Barragán, el alcalde que llevará a su pueblo a un grupo de narcocorridos ligado a Los Chapitos. El paria se siente, además del mejor alcalde de por aquí cerquita, hasta promotor musical. En lugar de trabajar para su pueblo, promueve baladistas y músicos, y le da la obra pública a su consuegro: un señor apellidado De Ita. ¡Tantita madre, par favaaar!

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