“La vida es como andar en bicicleta: para mantener el equilibrio, debes seguir moviéndote” (Albert Einstein)
Un evento inicial o una pequeña acción desencadena una serie de eventos ínter conectados, que a su vez causan otros, y así sucesivamente.
El efecto dominó en el desarrollo humano se refiere a cómo una acción, decisión o circunstancia puede desencadenar una serie de reacciones en cadena que afectan a individuos y comunidades.
Este concepto es especialmente relevante en el contexto del desarrollo humano de las personas y de los pueblos, donde factores sociales, económicos, culturales y políticos pueden influir en el bienestar y crecimiento de individuos y comunidades enteras.
El movimiento continuo y las acciones, por pequeñas que sean, son esenciales para el progreso.
Cada paso adelante construye el siguiente. Por más imperceptibles e inofensivas que sean las variaciones, pueden generar enormes cambios a lo largo del tiempo.
Por ejemplo, si una persona tiene la oportunidad o la voluntad de acceder a la educación, o es permanentemente indagador, crítico y curioso, no solo mejora en su vida sino que también puede inspirar o motivar a otros en sus círculos de influencia más cercanos, como pueden ser la propia familia, la comunidad o al mundo entero.
El problema es cuando las personas padecen la enfermedad de la Procrastinación, la cual trae consecuencias invisibles a quien la padece y quien ve normal su comportamiento, atribuyéndole a situaciones o agentes externos, los efectos que ésta provoca.
También es un efecto dominó negativo o que desencadena Círculos Viciosos imperceptibles que la gente no dimensiona hasta que detonan en problemas mayores.
A pesar de las consecuencias positivos del efecto dominó, existen desafíos que pueden obstaculizar este proceso sobre todo en las comunidades latinas, como la desigualdad económica, el acceso limitado a la educación, el racismo, el clasismo, la discriminación y la desigual distribución de la riqueza.
Estos obstáculos pueden crear un efecto dominó negativo, perpetuando ciclos de pobreza y limitando las oportunidades para el crecimiento personal y colectivo.
Por otro lado, cuando una persona logra un objetivo personal, puede seguir mejorando en otras áreas o buscando metas más grandes que se acerquen al ideal de su proyecto de vida, que desencadenan Círculos Virtuosos.
Puede reforzar la autoestima y la confianza en sí mismo motivando a la persona a buscar equilibrio en su vida personal, familiar, laboral o de cualquier índole.
Por otro lado, recordemos que la Procrastinación se refiere a posponer tareas o decisiones que a la larga traen consecuencias negativas en diferentes aspectos de la vida.
Posponer tareas o decisiones pueden provocar sentimientos de angustia, ansiedad o estrés negativo en la medida en que se acercan las fechas límites. El factor determinante es el tiempo.
“Hacer lo Importante y no lo Urgente”. Cuando ataco lo importante, los urgentes tienden a desaparecer. El problema es que posponemos lo importante hasta que se vuelve urgente, que es una forma de motivación negativa. Me mueven la angustia, la desesperación y el miedo, lo cual afecta a la salud.
También, esta actitud puede llevar a una disminución de la autoestima y un ciclo negativo de autocrítica.
Asimismo, puede generar conflictos, tensión, pérdida de oportunidades por la manera apresurada y sin la debida atención que le damos a lo Urgente.
Entonces, ¿qué nos queda hacer? ¿Por cuál camino debo seguir?
La respuesta es de cada quien.
“La Procrastinación es como una tarjeta de crédito: todo es muy divertido hasta el momento en el que recibes la factura”.

