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jueves, febrero 26, 2026

Pepe Chedraui y cómo gobernar una capital imparable

Pepe Chedraui y cómo gobernar una capital imparable

Gobernar Puebla no es una tarea menor. Es hacerlo sobre una ciudad exigente, donde cada decisión se mide en calles, en seguridad, en servicios que se notan —o se reclaman— todos los días. En su primer año al frente del Ayuntamiento, José Chedraui Budib ha tenido que administrar además de una agenda pública, el peso acumulado de una de las capitales mas importantes del país.

El arranque de su administración estuvo atravesado por una realidad incómoda: finanzas tensadas y una infraestructura urbana profundamente deteriorada. Lejos de eludir ese contexto, el alcalde poblano optó por una estrategia de recomposición gradual, concentrada en ordenar la casa antes de prometer grandes giros. Gobernar, en su caso, ha significado priorizar.

Desde los primeros meses, Chedraui Budib colocó el diálogo como una herramienta central de gobierno. Las mesas de trabajo con líderes del comercio informal no buscaron únicamente contener el ambulantaje, sino abrir una conversación largamente postergada sobre el uso del espacio público. En una ciudad donde la calle es territorio disputado, el acuerdo se volvió método.

La infraestructura apareció pronto como uno de los ejes de su administración. Calles dañadas, baches persistentes y puntos inundables obligaron a diseñar un plan de intervención constante, más cercano al trabajo de mantenimiento que a la obra espectacular. En enero, el alcalde presentó una estrategia integral de pavimentación y rehabilitación vial, consciente de que en Puebla el estado de las calles es, también, una forma de medir al gobierno.

Para acelerar esa tarea, el Ayuntamiento buscó alianzas. La coordinación con el gobierno del estado y con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción permitió ampliar la capacidad operativa del municipio y atender vialidades estratégicas, en un esfuerzo que combina recursos, gestión y voluntad política.

Pero gobernar una ciudad también implica prever. A mediados de año, Chedraui Budib anunció la actualización del Atlas de Riesgo Municipal, incorporando a universidades y organizaciones civiles. No se trató de un gesto técnico, sino de una señal política: reconocer que la planeación y la prevención son parte del oficio de gobernar.

En materia de seguridad, su administración apostó por fortalecer la estructura básica de la Policía Municipal. Nuevas patrullas, uniformes y equipo llegaron en los primeros meses del año, acompañados de una decisión de fondo: un incremento salarial del 40 por ciento para el personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Dignificar a la policía, ha insistido el alcalde, es una condición mínima para exigir resultados.

La ciudad también se gobierna desde sus espacios comunes. Durante este año, el Ayuntamiento intervino parques, jardines y áreas del Centro Histórico, como la plazuela Sor Juana Inés de la Cruz, devolviéndoles mantenimiento y presencia institucional. En paralelo, se realizaron obras en escuelas públicas, como el techado del nivel preescolar en el Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, donde el gobierno municipal se hizo visible en lo cotidiano.

Los servicios públicos fueron otro frente silencioso pero constante. Semáforos, luminarias y postes inteligentes con cámaras de videovigilancia comenzaron a instalarse en distintos puntos de la ciudad, financiados en parte con los ingresos del programa de parquímetros, una política diseñada para ordenar el espacio urbano y recuperar recursos para la propia ciudad.

En el plano político, José Chedraui optó por la coordinación. Su relación con el gobernador Alejandro Armenta Mier y con los alcaldes de la zona metropolitana permitió avanzar en proyectos compartidos, como la administración temporal del Paseo Bravo y la apertura de una consulta para la posible emancipación de la junta auxiliar de San Francisco Totimehucan. Decisiones que hablan de un gobierno dispuesto a compartir responsabilidades.

La relación con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla también se volvió estratégica. Junto con la rectora María Lilia Cedillo Ramírez, el Ayuntamiento comenzó a diseñar nuevas vialidades para facilitar el acceso a Ciudad Universitaria 2, un proyecto que apunta al crecimiento ordenado de la capital hacia el sur.

Al cierre de 2025, la gestión de Chedraui Budib empezó a reflejarse en la percepción ciudadana. La encuestadora Mitofsky lo ubicó entre los diez presidentes municipales mejor evaluados del país, con una tasa de aprobación del 54.6 por ciento. No como punto de llegada, sino como señal de que, en una ciudad compleja, el primer año sirvió para marcar un rumbo.

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