
Le hago una pregunta, amigo lector…
¿Las jóvenes generaciones del fútbol en el estado de Puebla tienen IDENTIDAD con el equipo “Puebla de la Franja”, el equipo de fútbol de su estado?
¿Cuántos de ellos tienen TATUADA “UNA FRANJA” en su parte frontal del cuerpo o en su corazón?
¿Cuántos se sienten orgullosos de “SER POBLANOS” gracias a los logros del equipo de fútbol de su estado?
Sí, coincido con usted, amigo lector… Muy, pero muy pocos…
Desafortunadamente, estas generaciones se identifican primero con equipos europeos que con el “Puebla de la Franja”.
Motivos diversos e innumerables; no me alcanzarían los renglones de esta entrega semanal para enumerarlos.
¿Responsables y culpables?
Todos los directivos y empleados actuales del equipo.
Sí, todos, sin excepción, los cuales carecen de IDENTIDAD POBLANA.
Y no han hecho absolutamente nada por adoptarla en su caso.
Ninguno de ellos sabe quién es “EL PUEBLA DE LA FRANJA”. Desconocen su historia, a sus ídolos; a los que se han encargado de ir borrando con el paso del tiempo; las batallas épicas contra el América en el Cuauhtémoc, donde simple y sencillamente los de Coapa “no salían vivos del estadio” y se derramaba sangre y sudor en el campo de juego.
Todo lo que nos ha dado IDENTIDAD, esta directiva se ha encargado de eliminar.
Pero antes de seguir, amigo lector, le quiero apuntar lo siguiente:
¿Qué se entiende por IDENTIDAD?
“Es el conjunto de rasgos propios, valores, creencias y experiencias que definen a una persona o colectivo, haciéndolos únicos y diferenciándolos de los demás”.
¿Y los colores, símbolos y mote de un equipo deportivo para qué sirven?
”Son fundamentales, ya que dan IDENTIDAD al agrupar la historia, valores, cultura y tradiciones de una AFICIÓN, fomentando el sentido de pertenencia, orgullo y unidad entre sus seguidores y habitantes de esa región”.
Le dije todo lo anterior, amigo lector, para poder llegar al punto medular de esta columna.
La AMENAZA de perder lo último en lo que está sostenida nuestra “identidad”:
El nombre del “PUEBLA DE LA FRANJA” para pasar a ser “LOS REALES DE PUEBLA”.
Ya que, hay una INCAPACIDAD de los propietarios del equipo de fútbol (Grupo Salinas) y principalmente de sus directivos, asesores legales y empleados por poder negociar la recuperación de las marcas del equipo, que actualmente están en propiedad de Ricardo Henaine.
He de comentarle, amigo lector, que en noviembre de 2025 “Operadora de Escenarios Deportivos S.A. de C.V.” presentó una demanda vs. el IMPI.
“Exp. 1990/25 EPI 01 2” en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, en la Sala Especializada en Materia de Propiedad Intelectual”.
De la cual, al momento, se han realizado 8 notificaciones y ya se llamó a Ricardo Henaine como la parte “tercera interesada”, quien ya se apersonó en el juicio.
Para recuperar las marcas alusivas al equipo, en propiedad de Ricardo Henaine desde el año 2012, tiempo en el cual el Güero se “chamaqueó” a los hermanos López Chargoy y les vendió las acciones de la empresa propietaria del club en ese entonces, “Fútbol Soccer S.A. de C.V.”, pero sin la titularidad de las marcas, las cuales transfirió de la razón social a él en lo particular.
Desde entonces, el equipo de fútbol perdió la propiedad de sus marcas, escudo, colores y mote.
Sé de una fuente al interior de la directiva que este es el último intento por la vía legal que harán para tratar de obtener un registro de las marcas del equipo por sobre los registros de Henaine.
El equipo legal tiene de plazo, de parte de la dirigencia de GRUPO SALINAS, el hacer este último procedimiento de defensa vs. la negativa del IMPI de otorgarles los registros.
La verdad, la probabilidad de que lo logren es mínima, si no prácticamente imposible, y en el hipotético caso de que el IMPI les otorgara esos registros, Henaine contaría con dos instancias superiores para inconformarse y recuperar la exclusividad de los registros.
Prácticamente es un caso perdido para OPERADORA DE ESCENARIOS DEPORTIVOS.
Ante tales circunstancias, sabemos de la misma fuente que el próximo torneo después del Mundial (Apertura 2026)…
Piensan adoptar la nueva “IDENTIDAD”: ”REALES DE PUEBLA…”
Van a empezar una campaña de marketing previa haciendo referencia a que los aficionados del Puebla son “REALES”, porque Puebla es una “ciudad REAL” por su historia, construcciones, arte, cocina y su gente.
Y, en consecuencia, el equipo de fútbol también es REAL…



¿Puede usted dar crédito a todo lo anterior, amigo lector? Yo no.
La verdad, cuando creo ya haber visto todo, esta directiva siempre logra sorprendernos.
Esta es la campaña “REAL” que traen entre manos y que van a promocionar con todos los medios y recursos a su alcance.
En su televisora, con sus medios aliados e influencers que tienen a su disposición para que les ayuden en la difusión de la misma.
La franja la piensan dejar un tiempo en el uniforme, más no en el escudo, y paulatinamente también irá desapareciendo.

Así empiezan a difuminar la franja en el uniforme.
Como verá, amigo lector, de todas las malas decisiones que han tomado estos directivos, creo que esta es la peor de todas.
Ya que vendría a ser el último clavo al ataúd de la IDENTIDAD y la historia del equipo.
A partir de ahí, nada volvería a ser igual.
La afición terminaría por alejarse del estadio y la “maldición deportiva” que suele caer en este tipo de circunstancias y decisiones sería implacable para la franquicia.
Y si este cambio de nombre está precedido por una CANALLADA cometida contra unas personas indefensas, creo que la maldición sería el doble o el triple de implacable.
Déjeme narrarle el origen del nombre de “REALES DE PUEBLA”.

Los “Reales de Puebla FC” son una franquicia de 3ra división que nació en 2008 bajo el mando de una familia poblana, aficionada al fútbol, y que, con sus propios recursos, ha logrado mantener a la escuadra en la división más grande del mundo; sí, leyó usted bien, del mundo, pues cuenta con más de 250 equipos inscritos y participantes.
En el año 2016, y debido a lo que le platico líneas arriba, mediante presiones por parte de directivos de aquella época, encabezados por Pablo Boy, de manera amable pero firme, amenazaron a los propietarios con ceder el nombre a cambio de una “miserable” cantidad de dinero.
La situación era clara: no les interesaba el nombre de “Reales”, más bien les interesaba que decía Puebla FC; le reitero, “Reales del Puebla FC”, debido a que originalmente la franja era o es Puebla FC. Ahí está el detalle.
Pablo Boy amenazó a una persona mayor, un adulto mayor, argumentándole que si no cedía el nombre se estaría enfrentando a un hombre con tres mil millones de dólares en el banco y que ya sabría las consecuencias que eso le podría traer.
Ante tal situación, a los verdaderos propietarios no les quedó más que ceder y firmar bajo condiciones “leoninas” el nombre antes citado.
Sin embargo, los abogados que realizaron la operación más bien parecen mandados por el “dizque” dueño del Puebla, el tal Manuel “Giménez”, como ahora se hace llamar en la prensa nacional al cambiarse la primera inicial de su apellido, pues todo lo hicieron mal.
Y lo mejor de todo es que actualmente, ante el IMPI, la marca “Reales de Puebla FC” no se encuentra a nombre de la empresa que representa al equipo y aún sigue a nombre de los originales propietarios.
¿Qué pasaría si los actuales propietarios se inconforman ante la ley?
¿Qué pasaría si demuestran con hechos que fueron obligados a ceder la marca? Conste que son preguntas.
Por otro lado, en derecho se dice que “primero en tiempo, primero en derecho” respecto a las marcas, y obviamente muchas situaciones más.
Para terminar, amigo lector, le comento que ya nada más falta que al equipo de la Franja le quiten estos fuereños lo más preciado que tiene y que le queda: la Franja.
¡Válgame!
Nosotros, como siempre, seguiremos en línea.
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