Después de una breve ausencia en este espacio, regresamos, en principio por la necesidad de seguir escribiendo (mi maestra Beatriz Meyer, me dijo nunca dejes de escribir) y también porque mis pocos lectores, va un saludo a Augusto y Madai, notaron la ausencia de las filas de hipócrita lector. Bueno hasta mi COMANDANTE ORESTE decía que, si ya lo habían despedido de este sitio, pero que como nunca le llegó su finiquito, constató que seguía vigente.
Y entramos en materia. El asunto de los carnavales en la sierra norte tiene varias connotaciones y cada pueblo tiene su particular manera de celebrarlos. Por ejemplo, en Xicotepec había figuras icónicas como el difunto maguey que organizaba a su comparsa en el barrio de Guerrero y otros que hacían lo propio. La vestimenta no era uniforme, portaban vestidos de dama, también se transformaban en diablos, en otras figuras propias de la imaginaria. Se cubrían el rostro con mascaras y algunos en las últimas veces que aparecían se maquillaban para figurar bellos rostros. Daban rienda suelta -decían nuestros ancestros a su personaje que en la vida real llevaban ocultos- en la actualidad se dice salían del closet. Hasta que aquí en este municipio en el periodo 1996-1999, fueron proscritos.
Su aparición previa al miércoles de ceniza decía era para que sin tapujos pudieran hacer desbandadas sin inhibiciones la mal llamada fiesta carnal daba pie para otras muchas cosas.
Los huehues tradicionales aun conservan sus misticismos como en la época prehispánica y hay poblaciones como San Pablito de Pahuatlan que celebran casi un mes el deambular por todo el pueblo cantando y bailando con sones y música tradicional. Es común que se organicen como en toda la huasteca en cofradías que son representadas por los mayordomos que reciben a todo quien quiera comer y beber gratuitamente.
Así con estas características hay festejos en Pantepec, Francisco Z. Mena, etc.
Los festejos previos a la cuaresma lejos de alejarse se han fortalecido. Han cambiado tal vez por grandes desfiles, por uniformes de los distintos grupos, pero atraen a las multitudes y es una semana de grandes celebraciones.
Hace varios lustros, cuando la designación de huasteca poblana pasó por varios matices y filtros para que pudieran reconocernos como huastecos. Sin embargo, una exhaustiva investigación por los municipios que pertenecen a la sierra norte, en cuanto a sus usos y costumbre, es decir, las preferencias por la gastronomía, por todo lo que la gente guarda como una de sus creencias en los distintos espacios, definieron que fuera considerada huasteca poblana.
EL COMANDANTE ORESTE nos obsequia su líneas siempre atentas a los aconteceres de nuestra sierra norte de puebla.
FIESTAS DE CARNAVAL
Tiempos de revolución
de tradiciones a ultranza
mescolanza que hoy espanta
hoy entra en ebullición
pero ya nada es ficción
todo cambia de color
pero no causa dolor
el ángel parece DIOS
y con el diablo son dos
que más que placer dan dolor…


