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sábado, diciembre 3, 2022
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La fiesta grande de Xicotepec

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El mes de junio tiene varias festividades en las comunidades del municipio de Xicotepec.  

La mayor se celebra el 24 de junio en la cabecera municipal. Ésta se efectúa a unos metros del centro histórico donde se encuentra un centro ceremonial llamado Xochipila. Un lugar con gran misticismo, que resguarda una energía cósmica que propicia que de distintas partes de la república mexicana acudan a realizar actos de veneración en torno a Xochipilli, que en alguna acepción es flor de niña, princesa de las flores, aunque para algunos historiadores es: flor que brota de agua. Se dice que aproximadamente tiene un peso de 13.5 toneladas en sus 5 metros de altura. 

Este espacio posee tres niveles energético: el primero, que es el más visitado, donde cada 24 de junio acuden a realizar los rituales y a colocar sus ofrendas; el celestial, que es donde está colocada una cruz, en la parte más alta; y el del inframundo, lugar que está reservado para las ofrendas de magia negra, en el que la ofrenda está basada en animales muertos -como gallinas negras, huevos, tamales, alimentos, marranos y uno de los mayordomos informó que en cierta ocasión dejaron un borrego-. Éstos son ofrecidos a la parte más oscura del monolito.  

Este adoratorio indígena considerado patrimonio cultural del estado de Puebla, se venera a Juan Techachalco, advocación de Quetzalcóatl. Por las fechas de la celebración se relaciona con el comienzo del solsticio de verano. 

Los rituales empiezan desde el día 23 por la noche; llegan los chamanes, curanderos, los llamados brujos, a realizar a visitantes y xicotepequenses las limpias. Éstas suelen hacerse con manojos de hierbas de olor, con huevos de gallina, con veladoras que son depositadas justo debajo de la oquedad de la piedra. En este preciso sitio el Dr. Heriberto Carballo, QEPD, descubrió que el pez de mil colores que tanto se ha insistido en su aparición en estos días, se debía a que al medio día de estos tres días aparece el reflejo del sol en la piedra dibujando con toda claridad el pez. 

Actualmente los llamados mayordomos guardianes del sitio son espacios acéfalos. Los principales que se mantenían en completa actividad para organizar los rituales han partido a los espacios celestiales. Las autoridades se han apoyado en algunos descendientes para efectuar la festividad, sin embargo, ellos y parte de la comunidad afecta a esta celebración se encuentran con una gran preocupación como sustituir a dichos mayordomos debido a que no hay un protocolo establecido para realizarlo. Será pues interesante mirar la celebración ya con la ausencia de varios de ellos.  

Se cuenta que solo hay dos centros ceremoniales en el mundo, el del Perú en Machu Picchu y el de Xicotepec, es decir, que son espacios de veneración vivos. 

El de Xicotepec durante todo el año llegan personas, chamanes, curanderos, etc. Los días martes van a solicitar favores para hacer el bien desde el espacio resguardado como sitio de magia blanca. 

Los viernes acuden al lugar dedicado al inframundo para hacer toda clase de amarres, maldiciones, solicitudes para incluso propiciar la muerte en contra de alguna persona. 

El 24 de junio se lleva a cabo una festividad pagano-religiosa, un grupo numeroso de personas que pertenecen a la grey católica acuden a la parroquia de San Juan Bautista, para recibir de parte del obispado de Tulancingo, bautizos, confirmaciones, primeras comuniones, etcétera. 

Al oriente, no muy alejado llegan de distintas localidades del municipio, grupos de danzantes hacen su recorrido hasta llegar al centro histórico; es aquí donde les esperan los mayordomos que resguardan La Xochipila para llevar a cabo la entrega del bastón de mando a la autoridad municipal; el acto se ha extendido en los últimos años y también se les entrega a los presidentes auxiliares, pertenecientes a esta demarcación. 

Después de ello una persona que resguarda el teponaztli, lo lleva consigo y se lo coloca a la autoridad municipal para que, tocando este instrumento prehispánico, encabece el recorrido. Allí el cuerpo edilicio, algunos funcionarios, los ciudadanos provenientes de las localidades… acompañan hasta llegar al centro ceremonial Xochipila. En este sitio las distintas danzas ejecutan sus bailes tradicionales. A la llegada de la autoridad principal le hacen una limpia y un ritual de sanación acompañado de los pedimentos para que termine su mandato sin contratiempos. 

De las leyendas míticas que se cuentan es que aquí en la cúspide de la piedra filosofal se paró el águila que llevaba en cuestas pararse sobre un nopal y fundar la gran Tenochtitlan. Sin embargo, y con gran tristeza, los pobladores de ese entonces vieron cómo continuó con su vuelo hasta el sitio en que actualmente está la Ciudad de México. 

Posdata: También días antes y después de la celebración empiezan a salir de la Madre Tierra las chicalas (o chicatanas), manjar de Dioses, las que se degustan en distintos guisos y que tienen un precio alto, debido a que la temporada es demasiado corta para su recolección. Desde el primer aguacero hasta el mero día de San Juan es cuando estas suculentas hormigas gigantes se recolectan; al amanecer salen de sus nidos subterráneos debido al intenso calor, buscan la luz de las lámparas y caen al piso. 

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