El príncipe Harry ha compartido públicamente su experiencia como padre, hablando con sinceridad sobre las dificultades emocionales que enfrentó después del nacimiento de su hijo Archie. Durante una visita a Melbourne en el marco de una gira benéfica, el duque de Sussex se refirió a su rol como padre en los primeros días, reconociendo que sintió una cierta desconexión emocional.
En sus declaraciones, Harry explicó que, a pesar de su amor por su hijo, el proceso de ser padre lo dejó con la sensación de estar en un segundo plano. “Sentí una desconexión porque mi esposa estaba creando vida, y yo solo estaba allí para presenciarlo”, confesó el príncipe, destacando la naturaleza compleja de los primeros días de paternidad en la familia real británica.
A pesar de la vulnerabilidad de sus palabras, Harry reconoció que este proceso fue una oportunidad para aprender. Con el consejo de su terapeuta, el príncipe logró comprender mejor sus emociones y enfrentar la paternidad con mayor consciencia emocional. “El mejor consejo que me dio mi terapeuta fue simplemente ser consciente de cómo me siento una vez que nace el bebé”, afirmó, señalando la importancia de la salud mental en la paternidad en los primeros meses de crianza.
Además, Harry reflexionó sobre la evolución de la paternidad, y cómo sus hijos, Archie y Lilibet, son una versión “mejorada” de él mismo y de Meghan Markle. “Veo cómo la crianza de los hijos evoluciona con el tiempo. Creo que siempre lo ha hecho”, dijo, reconociendo que ser padre implica un aprendizaje constante en la crianza de los hijos.
Estas declaraciones se suman a los esfuerzos previos del príncipe Harry por poner de relieve la importancia de la salud mental en la paternidad, un tema del que ha hablado abiertamente en varias ocasiones dentro del contexto de la familia real británica.

