La capital poblana volvió a convertirse en punto de encuentro para miles de fieles que este Viernes Santo en Puebla salieron a las calles para acompañar la edición número 34 de la Procesión de Viernes Santo.
El recorrido inició en la Catedral de Puebla, desde donde partieron las siete imágenes que representan distintos pasajes de la Pasión de Cristo, además, la procesión estuvo a cargo del arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, quien guió el contingente a lo largo del Centro Histórico de Puebla.
Entre las imágenes participantes destacaron el Señor de las Maravillas –considerado uno de los más venerados en la ciudad–, y Jesús Nazareno de las Tres Caídas, proveniente del templo de Analco, que se integró al recorrido. Completaron la procesión el Señor de la Misericordia, la Virgen de Dolores, la Virgen de la Soledad, el Santo Niño Doctor de los Enfermos y Jesús Nazareno.
A lo largo del trayecto, las calles se llenaron de fieles que siguieron el paso de las imágenes. Este año, como medida incluyente se implementó por primera vez la llamada “Calle del Silencio” en el tramo de la 2 Norte y 4 Oriente, pensada para personas sensibles al ruido.
Las expresiones de fe se extendieron a otros puntos de la ciudad. En el atrio de la iglesia de San Jerónimo Caleras se realizó la representación de la Crucifixión de Cristo, donde penitentes conocidos como “engrillados” avanzaron de rodillas como acto de devoción.
Además, en San Felipe Hueyotlipan, la organización teatral llevó a cabo por ocasión número 168 la escenificación de la “Vida, Pasión y Muerte de Jesucristo”, la cual es una de las tradiciones más antiguas.

