Un juez del Estado de México aplazó nuevamente la audiencia del sacerdote Antonio María Cabrera, integrante de los Legionarios de Cristo, acusado de violación contra un menor de edad, en una decisión que prolonga la incertidumbre sobre su situación jurídica y abre nuevos cuestionamientos sobre su custodia.
La diligencia, que tenía como objetivo definir si el imputado podría continuar su proceso en libertad, fue diferida por segunda ocasión en pocos días debido a la ausencia de representantes de la Fiscalía y a la falta de comparecencia del acusado, quien se encuentra hospitalizado fuera del penal donde permanecía bajo prisión preventiva.
El aplazamiento, que se resolvió en cuestión de minutos, impidió avanzar en la discusión de medidas cautelares y obligó al juez a ordenar la verificación del paradero del sacerdote, así como de las condiciones de su atención médica y los responsables de su resguardo.
Cabrera fue detenido en 2025 en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y enfrenta cargos por violación de un menor, delito por el que la Fiscalía ha solicitado una pena de hasta 29 años de prisión. Su traslado a un hospital, sin claridad pública sobre los mecanismos de custodia, ha generado inquietud en torno al cumplimiento de las medidas judiciales.
Por ahora, la nueva fecha de audiencia no ha sido confirmada, mientras el proceso permanece en pausa y bajo escrutinio público.

