“Todo pueblo que ignora su memoria histórica, está condenado a repetir sus errores”
Por siglos, bajo el peso de conquistas, colonizaciones, intereses y políticas de gobiernos ambiciosos, la memoria historica originaria ha ido quedando sepultada. Recuperar la historia de los lugares a través del oficio escénico ha sido mi eje principal; y precisamente, el proyecto multidisciplinario “Bajo la piel de Puebla” busca desenterrar esa memoria silenciada de los Barrios Fundacionales poblanos, devolviéndoles su voz y su lugar en el tiempo. La chispa de este libreto teatral, surgió después de leer la obra de la historiadora Lidia E. Gómez García, “Los anales nahuas de Puebla”; su estudio invita a una reflexión necesaria sobre la fama de ciudad española, que Puebla adquirió tras la narrativa del cronista e historiador Mariano de Echeverría y Veytia, que en su libro escrito en el siglo XVIII, “Historia de la fundación de la ciudad de Puebla”, el cronista enaltece la figura de un puñado de “ilustres españoles” como únicos arquitectos del esplendor angelopolitano, para ejercer el poder desde la cúspide institucional, tanto civil como religiosa, relegando a los pueblos indios a un papel de sombras conquistadas.
Sin embargo, esa narrativa épica de piedra, mármol y bronce que define el esplendor de la Ciudad de los Ángeles, atribuyendo el mérito exclusivamente a los colonizadores peninsulares, pasa por alto una verdad fundamental: la incorporación de mujeres y hombres de diversos señoríos indígenas que no solo fueron la mano de obra irreemplazable en la edificación de las primeras casonas coloniales, sino protagonistas activos de su propio destino. Apenas 69 años después de la fundación, en el año 1600, estas comunidades ya tomaban decisiones desde la cúspide de la pirámide social a través del Gobierno de Naturales, eligiendo a sus propios líderes, como el primer gobernante que ellos mismos eligieron, el indio mestizo Juan de Mendoza.
Históricamente, se nos ha vendido la idea de que la consolidación de Puebla fue una “prodigiosa labor” exclusiva de un grupo visionario de españoles. En este relato, las comunidades originarias quedan reducidas a meros espectadores que acataban órdenes del cabildo español. Esta omisión no es casual; ha influenciado profundamente el imaginario clasista de nuestra sociedad poblana actual, engrandeciendo a la estirpe española, mientras borra sistemáticamente a las élites indias y mestizas tan relevantes en nuestra propia historia.

Esto es parte del contenido que sustenta nuestro proyecto multidisciplinario “Bajo la piel de Puebla”, que durante el mes de abril estaremos presentados en atrios y plazas de barrios y juntas auxiliares de la capital poblana, con la participación de grandes artistas escénicos como son: Ricardo Azari, Carlos Arturo Aguilar, Paula Sotomayor, Celia Tobón, Frida Guido y Juan Pablo Villanueva; además de la participación del grupo de música tradicional Toktli Son.
Este es uno de los siete proyecto interdisciplinarios seleccionados y apoyados por el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales de la Secretaria de Cultura Federal dentro de su convocatoria 2024-2025; además de contar con el apoyo operativo del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla.

