🦘 ESTO ES SURREALISTA: el 25 de enero de 2026, Rogelio López Angulo, alcalde de Huauchinango, inauguró el nuevo mercado municipal que tuvo un costo de alrededor de 200 millones de pesos. Lo inauguró ese día, sí, pero sin abrirlo al público ni a los locatarios. Según él, hay que hacerle algunos ajustes para su apertura. Dio una fecha: 14 de febrero, día de Santa Denise. Llegó la fecha. No cumplió. Y así llegamos al 16 de marzo sin que el mercado abra al público.
💰 LO QUE QUIERE LÓPEZ ANGULO es dinero bajo el agua: dinero black. A los locales formales ya le añadió “locales adicionales”. ¿Cómo funcionan éstos? Con dinero en efectivo entregado al propio alcalde. No al ayuntamiento. Para nada. Es el mismísimo López Angulo el que expide recibos con el logo del municipio, pero sin ninguna señal de que sean oficiales. Sólo pone su firma, y listo. ¿En cuánto andan dichos locales? En doscientos mil pesos cada uno. Los locatarios dan un enganche y el resto lo pagan en incómodas mensualidades. (En esta columna, el lector encontrará dos cosas: los recibos y la comprobación de que el que firma es el alcalde).
🦘💰 LA DUDA MATA: ¿Cuánto dinero en efectivo ha recibido? Sólo él lo sabe. Otro requisito para abrir el mercado es que cada locatario debe poner cortinas metálicas. Esto va a llevar más tiempo, pues la genial idea de nuestro personaje es que la apertura al público se dé una vez que todos los locales tengan sus cortinas. Pero aquí viene lo bueno: los locatarios no las pueden adquirir donde ellos quieran. Sólo podrán comprarlas con un distribuidor: el que diga el alcalde. Esto puede llevar al caos, una vez que la inconformidad es cada día más creciente. Por lo pronto, algunos vendedores de productos se han colocado fuera del reluciente mercado, dando pie al ambulantaje. Pero esto tampoco es gratis: hay que mocharse con López Angulo para que la Policía Municipal no los levante. Es un hecho: el peor alcalde de Puebla es el de Huauchinango. Es una pena.



