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martes, marzo 10, 2026

La venta de espejos y el que los paga

La venta de espejos y el que los paga

¿Quién tendrá más la culpa, el que ofrece mentiras o el que por desconocimiento las paga?

Nuestro fútbol, sin ser un tema nuevo, está en manos de promotores de América del Sur que se han apoderado del mercado, de las voluntades y, en general, de todo el fútbol mundial.

Aquí en México esto existió. Personas como Hurtado, Lara, Olvera y los de segundo nivel tuvieron el control del mercado. La diferencia era que ellos conocían el mercado y ponían en los diferentes puestos a su gente. Entrenadores como Romano, Lavolpe, Lapuente, Carrillo, los hermanos Tena, Bueno, Cruz, Herrera, Hugo Sánchez y algún que otro extranjero retirado en nuestro fútbol no tenían problema para tomar equipo. De las nuevas generaciones solo quedaron en eso, nuevas generaciones, que muchas veces tenían oportunidad en el ascenso y, al matar esa parte de la pirámide de competencia y de oportunidad para equipos, jugadores y técnicos, mataron generaciones con capacidad de poder tomar algo importante.

En el 2015 tuve la oportunidad de acudir a Buenos Aires a un congreso organizado por Boca Juniors. Grandes exponentes dieron pláticas. La invitación llegó por un dirigente de fuerzas básicas de Boca y, estando en el auditorio, me pidió —porque así lo pedían los asistentes— una plática del fútbol mexicano. Las preguntas iban dirigidas a cómo conseguir un puesto. Al cabo de un tiempo relativamente corto, he visto desfilar en diferentes equipos en MX entrenadores que estaban en esa plática, unos conocidos y otros no tantos, pero que ahora están aquí. Para nada soy culpable; su futuro laboral y económico estaba en México y los representantes, en su mayoría sin escrúpulos, tomaron por asalto el mercado, ante compradores que se embelesan por el tono de voz, por el carisma de buen vendedor y la insistencia por tomar un lugar. Los vendedores ambulantes de Turquía son bebés ante las artes de estos señores.

Muchos de los mexicanos ya nombrados, quizá por edad, estaban fuera. Aguirre, por haber hecho una carrera como jugador y 25 años como entrenador fuera de México, conservó su lugar.

Todos los que llegan cumplen con un pensamiento: no se deben al equipo que los contrata, se deben a su representante y en consecuencia actúan. Si al Sr. Anselmi se le dice que tiene que dejar el proyecto de Cruz Azul, previo aviso al también empleado Sr. Alonso, el entrenador se va por la puerta de atrás, sin dar las gracias a sus jugadores que creyeron en él y a su afición que lo respaldó y que en mil conferencias el técnico pidió su apoyo. El caso de Gago casi igual, pero más cínico. Juró y perjuró que se quedaba. Una mañana dejó su casa, por cierto en malas condiciones, y ya estaba en 11 horas en Argentina. Por supuesto que le fue mal y lo peor de la historia es que el Necaxa lo regresa con peores resultados.

De jugadores que llegan, triunfan, hacen un ahorro considerable y después se van de regreso con la mentira de que su sueño era pertenecer al equipo de sus amores (Boca o River). Al paso del tiempo.

Pero no solo MX vive esta mentira. El caso de Coudet con el Alavés pertenece a la misma familia con diferente colonia. Convenció a su forma a un grupo de jugadores para evitar el descenso, con la seguridad que en su palabra basó lo que venía haciendo. Con la frase de “a muerte con ustedes”, la salvación la estaba logrando. Un día le dice su representante que se tiene que ir a River. Se le pregunta y contesta que no sabe nada. Al otro día es presentado en River. Qué poco valor le dio a sus palabras.

Ante toda esta realidad, el caso Javier Aguirre sale de lo normal. Al tomar el mando de la FMF el Sr. Rodríguez, su entrenador era el Sr. Aguirre. Este tenía un compromiso de salvar al Mallorca, mismo que terminaba en mayo de 2025. Por la jerarquía del Sr. Aguirre, hicieron un plan para que, al terminar, el Sr. Aguirre asumiera el cargo. En el trayecto mataron a dos entrenadores: Coca, que con permiso dejó a una institución como Tigres, y al Sr. Lozano, que le prometieron llegar al Mundial si renovaba el plantel en Copa América. A ninguno, por falta de apoyo, hermanado por falta de palabra, se les despidió y llegó el Sr. Aguirre, que hasta el final estuvo con su equipo, lo salvó y llegó a una final de copa que perdieron por penales, sabiendo que la directiva ya tenía en la grada a su sustituto, sin haber preguntado al Sr. Aguirre cuál era su plan a futuro. Él cumplió, su directiva no, y ahora el equipo está en posiciones de descenso. El que la hace, la paga.

Todo lo anterior es historia. La realidad es que todos conocemos el actuar de Aguirre y el gran compromiso que tiene en la antesala de su retiro. No te habla de sistemas, ni modelos de juego, ni variantes. Él habla de su realidad, que se basa en experiencias de vida al jugar un Mundial y dirigir al equipo en dos mundiales. Él recuerda como su máxima experiencia estar en el Azteca, con el Himno Nacional de fondo, con todo el país apoyándote. Eso, puesto en práctica, logrará un once agrupado mentalmente y estoy seguro de que los jugadores sentirán que juegan con 12.

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