A los 11 años, Daniel Radcliffe ya era uno de los rostros más famosos del planeta. El estreno de Harry Potter and the Sorcerer’s Stone lo lanzó a una fama mundial que lo acompañó durante toda su adolescencia. Hoy, con 36 años y un hijo pequeño, el actor tiene claro algo: no quiere que el niño repita su historia.
En una entrevista reciente con WSJ Magazine, Radcliffe habló sin rodeos sobre su paternidad y sobre cómo la fama temprana en Hollywood marcó su vida. Agradece lo que la saga de Harry Potter le dio, pero también reconoce que crecer bajo los reflectores no es sencillo. Por eso, asegura que no le gustaría que su hijo “actúe o se haga famoso”.
El actor británico fue padre en abril de 2023 junto a su pareja, la actriz Erin Darke. Ambos han mantenido en privado el nombre y la identidad del niño. Y así quieren que siga: lejos del ruido y de la exposición constante.
Radcliffe tampoco tiene prisa por sentar a su hijo frente al televisor para mostrarle las películas de Harry Potter del joven mago. No hay urgencia por presentarle Hogwarts. Más bien, prefiere que el pequeño descubra el mundo a su ritmo, sin la presión de cargar con un legado cinematográfico que marcó a toda una generación.
Mientras tanto, el actor sigue trabajando por vocación. Actualmente protagoniza en solitario la obra Every Brilliant Thing en Broadway y ha dicho que le gustaría dirigir en el futuro. No lo hace por necesidad económica —la franquicia Harry Potter le aseguró estabilidad desde hace años—, sino porque aún disfruta subirse al escenario.

