Un equipo multidisciplinario de científicos de la BUAP demostró que las leyes de la Física que gobiernan lo más pequeño en el universo también son clave para una agricultura sostenible y sin químicos.
Su trabajo emplea la teoría de percolación, una rama de la Física estadística, para predecir tanto la formación de estados exóticos de la materia, como la propagación de enfermedades en cultivos.
Los investigadores Jhony Eredi Ramírez, Arturo Fernández Téllez, Ygnacio Martínez Laguna, Jesús Francisco López Olguín y Agustín Aragón García demostraron que una plantación se comporta de forma idéntica a un sistema físico poroso.
Con un enfoque agroecológico, los investigadores publicaron un estudio sobre el manejo de Phytophthora, conocido como el “destructor de plantas”, un patógeno que provoca pérdidas millonarias en papa, chile y aguacate.
Al organizar los cultivos en configuraciones de intercalado (intercropping) como columnas o diagonales alternas (estilo ajedrez), se crean barreras naturales que evitan que la enfermedad se propague, protegiendo las cosechas sin fungicidas químicos.
En 2022, el enfoque del equipo se trasladó a aceleradores de partículas como el LHC en Suiza y el RHIC en Estados Unidos, investigando el Plasma de Quarks y Gluones (QGP), un estado de la materia comparable a la “sopa primigenia” del universo.
Aplicando la teoría de percolación, descubrieron que la energía necesaria para formar este plasma depende del tamaño de los núcleos que colisionan, explicando comportamientos colectivos incluso en sistemas considerados demasiado pequeños.

A principios de 2024, el equipo analizó entropía y capacidad calorífica en colisiones de hasta 13 billones de electronvoltios (TeV).
El sistema mostró que adquiere nuevos grados de libertad para almacenar energía, un fenómeno comparable a calentar un objeto que transforma su estructura interna.
En abril de 2025, la investigación se centró en la protección de cultivos frente a plagas como la arañita roja (Tetranychus urticae).
Los científicos concluyeron que policultivos inspirados en la milpa mexicana rompen la continuidad de plantas susceptibles, detienen la propagación de plagas y aumentan el rendimiento neto al favorecer interacciones beneficiosas entre especies.
Incluso en suelos con alta presencia de patógenos, seleccionar pares de plantas según su susceptibilidad permite mantener la producción saludable y sostenible.
Esta investigación une físicos de partículas y expertos del Centro de Agroecología de la BUAP, apoyada por la SECIHTI y la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP.
Los resultados se han publicado en artículos científicos, recibiendo reconocimientos como Futured Articles y Scientific Highlight Articles del American Institute of Physics.
El estudio demuestra que los modelos de la Física teórica y de redes complejas pueden aplicarse para diseñar granjas sostenibles del futuro, abordando los desafíos globales del siglo XXI.

