A pesar de haber reconocido su relación con Antonio N (Valente Martínez), alias “El Toñín“, el senador de la República por Puebla, Néstor Camarillo Medina negó tener vínculos con presuntos grupos criminales en la entidad.
El legislador emanado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) —al cual abandonó el año pasado por Movimiento Ciudadano (MC)— señaló que conoció a “El Toñín” cuando fue electo como presidente municipal de Quecholac para el período 2014-2018.
Afirmó que, al ser un municipio con pocos habitantes, todos se conocen, por lo que fue ahí que coincidió con Antonio N, quien actualmente es señalado como uno de los principales generadores de violencia en Quecholac.
Sin embargo, negó tener algún vínculo con grupos del crimen organizado, argumentando que los señalamientos en su contra se tratan de un presunto golpeteo político por sus aspiraciones electorales, en las que pretende ser el candidato de Movimiento Ciudadano a la presidencia municipal de Puebla, demarcación ubicada a 66 kilómetros de distancia de Quecholac, de donde, según él, es oriundo.
“Yo fui alcalde de un municipio pequeño, ahí todo el mundo se conoce. Tenemos relación con muchísima gente, no solo del municipio, sino de todo el estado (…), a todos los políticos nos ha pasado, nos sentamos a platicar con mucha gente, es nuestra labor, yo no puedo señalar a nadie por cosas que no me constan, serán las autoridades las que determinen el actuar de cada quien”, declaró.
Explicó que, en su momento, ha tenido diversas reuniones con “El Toñín” como parte de sus actividades políticas; sin embargo, expresó que eso no representa que pertenezca a alguna agrupación criminal.
Finalmente, Camarillo Medina evitó pronunciarse respecto a los diversos señalamientos judiciales en contra de Antonio N, pues, dijo, serán las autoridades competentes las encargadas de determinar su posible culpabilidad o inocencia.

