El nombre de Gianluca Prestianni volvió a ocupar titulares en Europa, pero esta vez no por su proyección futbolística. El joven extremo del Benfica está en el centro de una investigación de la UEFA tras una acusación de presunto insulto racista contra Vinícius Júnior, durante el duelo ante Real Madrid en Lisboa por los playoffs rumbo a los octavos de final de la Liga de Campeones.
El incidente habría ocurrido el martes en el estadio del Benfica. De acuerdo con reportes posteriores al encuentro, el futbolista argentino, de 20 años, habría dirigido la palabra “mono” al atacante brasileño. El árbitro activó el protocolo antirracismo, mientras que jugadores del conjunto español, incluido Kylian Mbappé, respaldaron la denuncia tras el partido.
Tanto el jugador como el club portugués rechazaron las acusaciones. No obstante, la UEFA abrió una indagatoria para esclarecer los hechos y determinar si procede alguna sanción disciplinaria.
Nacido el 31 de enero de 2006 en Ciudadela, provincia de Buenos Aires, Prestianni surgió de la cantera de Vélez Sarsfield. Debutó en primera división con apenas 16 años, convirtiéndose en el jugador más joven en vestir la camiseta del club argentino, campeón de la Copa Libertadores en 1994.
Entre 2022 y 2023 disputó 39 partidos y marcó tres goles con el equipo de Liniers. Su talento lo llevó a Europa: en 2024, Benfica adquirió su ficha por una cifra cercana a los 10 millones de euros, según datos especializados. Su estreno oficial con el conjunto portugués se produjo meses después de su llegada.
Apodado “La Joyita” y comparado por su estatura (1,66 metros) con figuras históricas del fútbol argentino, su carrera también ha estado marcada por episodios extradeportivos.
El atacante ya había protagonizado controversias en torneos juveniles. En 2022 participó en un altercado entre selecciones de Argentina y Brasil tras la final del Torneo Montaigu. Posteriormente, durante el Mundial Sub-20 disputado en Chile, fue señalado por insultos y gestos hacia rivales y público.
La situación actual representa el episodio más delicado de su trayectoria. La resolución de la UEFA será determinante para definir consecuencias deportivas y disciplinarias, en un contexto en el que el racismo continúa siendo uno de los principales desafíos del fútbol europeo.

