17.8 C
Puebla
jueves, febrero 12, 2026

El efecto Tequila

El efecto Tequila

En los últimos días un asunto sobre la presencia de la delincuencia organizada y la detención del presidente municipal de Tequila, Jalisco, prendieron las alarmas del gobierno federal al dar a conocer las relaciones delictivas y los actos cometidos por el exedil municipal.

Tan es así, que la propia presidenta Claudia Scheubaum, en una de sus mañaneras afirmo que la secretaria de Gobernación se encargaría de estar cerca de dicho ayuntamiento. Sobre todo, por las denuncias públicas y videos en donde la nueva responsable del cabildo de Tequila, Lorena Marisol Rodríguez Rivera, fue señalada de ser parte del círculo cercano del detenido y además de tener relaciones con los grupos delincuenciales.

La narrativa sobre la detención por parte de Omar García Harfuch, puso en evidencia una situación que deben estar padeciendo una buena cantidad de municipios en el país, ante la presencia de la delincuencia organizada. La vinculación a proceso de Diego Rivera Navarro, desde mi punto de vista, no debe verse de manera aislada en un contexto de inseguridad en varios estados.

Al contrario, los gobernadores, deben atender y hacer más trabajo con sus municipios, para prevenir que sus regiones sean tomadas por los grupos generadores de la violencia.

Tomando en cuenta que, en México, contamos con 2,477 municipios en los 32 estados, considerando a la Ciudad de México con sus 16 demarcaciones y Oaxaca con sus 570 municipios en donde una buena cantidad de ellos, se rigen bajo el régimen de usos y costumbres.

Por otro lado, en una nota del “Universal”, señalan que del 2000 a la fecha han sido asesinados de manera violenta 119 presidentes municipales en diferentes regiones: con Felipe Calderón, 37; durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, 42 ediles perdieron la vida; con Andrés Manuel López Obrador, hubo 26 y en lo que va del gobierno de Claudia Scheunbaum, van 10 ediles muertos.

El caso más sonado recientemente y conocido que movió el escenario del estado de Michoacán fue el homicidio cometido sobre el exedil de Uruapan, Carlos Manzo, en donde también el gobierno federal, denunció la presencia del crimen organizado como el responsable de este artero crimen.

 

Ahí la operación política fue diferente y la esposa del exedil, asumió la presidencia municipal con el aval de las autoridades federales y estatales. Para evitar situaciones de ingobernabilidad, anunciando apoyos para dicha región en todos los sentidos.

Es decir, dos municipios: Uruapan y Tequila, han ocupado la atención del gobierno federal en las últimas semanas. Uno de extracción independiente, en un estado gobernado por Morena, en donde habrá elecciones para elegir gobernador y en donde el partido oficial no quiere perder. El otro, es uno de los pocos ayuntamientos que tiene Morena, en el estado de Jalisco, gobernado por Pablo Lemus de extracción MC (naranja), quién de inmediato visito dicho pueblo mágico y anuncio una inversión de 500 millones de pesos para la región Tequilera.

Un articulista de Reforma, David Gómez, escribe que “la desaparición de poderes no era una opción viable: el costo político de disolver el Cabildo o el riesgo de desgobierno en uno de los municipios más emblemáticos del país era demasiado elevado. Sobre todo, con la proximidad de la Copa Mundial de la FIFA 2026”. Termina, señalando que ahora los cárteles han diversificado sus actividades, con la captura de instituciones como los ayuntamientos, para controlar sus principales dependencias y delinquir desde el poder.

Por otro lado, desconozco las medidas que tomara Morena, para evitar que sus municipios en donde gobierna pasen a ser tomados por los cárteles, como sucedió en Jalisco. Por supuesto que sus medidas tendrían que ser de fondo y acompañadas por el INE y las fiscalías locales, para tener los filtros necesarios y prevenir candidatos relacionados con la delincuencia.

Más aún, porque en las entidades gobernadas por Morena, tienen una mayoría de ayuntamientos bajo su control y las dirigencias estatales, prefieren elegir perfiles que les garantice ganar por ganar, sin saber quiénes son. Su pragmatismo electoral, los está conduciendo a situaciones como las antes señaladas, en donde sus autoridades municipales se relacionan con algunos grupos criminales.

Finalmente, subrayo, que el tema de los municipios vuelve aparecer en la escena nacional, tomando en cuenta que son células territoriales que conforman los estados y no ponerles atención, lastimará y hará un gran daño al tejido social que se genera entre sus poblaciones.

La violencia y la inseguridad son factores de riesgo social para el municipalismo y los ayuntamientos.

Notas relacionadas

Últimas noticias

Lo más visto