La Calzada Zavaleta no contará con una ciclovía confinada ni con bolardos, pese a que el trazo ya había comenzado a marcarse sobre el pavimento. Esto ocurre luego de que el gobierno estatal decidió limitar la intervención a señalización horizontal, tras escuchar los planteamientos de vecinos y representantes del sector empresarial sobre el impacto vial y comercial del proyecto.
El gobernador Alejandro Armenta explicó que la decisión se tomó luego de una serie de encuentros con representantes empresariales, entre ellos la presidenta de Coparmex Puebla, Beatriz Camacho Ruiz, quien expuso las inquietudes ciudadanas ante la posible reducción de carriles en una de las vialidades con mayor carga vehicular de la capital.
Con este ajuste, la vialidad conservará su configuración actual y no se instalará infraestructura física como bolardos que reduzcan el espacio destinado a los automóviles.
La intención, dijo el mandatario, es evitar afectaciones a la movilidad y a los comercios ubicados sobre Zavaleta, sin eliminar el derecho de las personas ciclistas a circular por la zona.
Armenta precisó que la presencia de bicicletas en la vialidad no está prohibida y debe ser respetada por los automovilistas, aun cuando no exista una ciclopista formal.
El gobernador apuntó que su administración no impulsará proyectos de ciclovías en calles angostas que puedan generar conflictos de movilidad, y explicó que la estrategia se centra en rehabilitar avenidas con mayor ancho para ganar espacio, así como conformar circuitos funcionales, siempre con diálogo previo con quienes utilizan estas vialidades.
Aunque en Zavaleta no se avanzará con el confinamiento, el mandatario aseguró que continúa el diseño de una red ciclista que permita conectar distintos puntos de la ciudad, incluyendo tramos ya existentes como los de la Recta a Cholula y Forjadores.

