En medio de la controversia por la adquisición de camionetas blindadas para ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la presidenta Claudia Sheinbaum defendió a la nueva integración del máximo tribunal y aseguró que en esta etapa “sí se acabaron los privilegios”, al tiempo que exhibió los lujos y beneficios de los que gozaron exintegrantes de la Corte.
Durante su conferencia matutina, la mandataria respaldó la decisión del actual pleno de devolver o reasignar los vehículos blindados recientemente adquiridos, luego de las críticas por su alto costo, y subrayó que esta medida refleja un cambio de fondo en la forma de ejercer el poder judicial.
Sheinbaum detalló que, con la nueva conformación de la SCJN, se eliminaron 59 de los 149 beneficios que existían para ministros y ministras, entre ellos seguros privados, gastos médicos mayores, aguinaldos extraordinarios, apoyos personales y otras prestaciones consideradas excesivas.
“La nueva Corte está actuando con responsabilidad y austeridad. Hoy no se trata de lujos, sino de garantizar que el Poder Judicial funcione de manera eficiente y cercana al pueblo”, afirmó.
La presidenta contrastó esta política con las prácticas de exministros, a quienes acusó de haber mantenido privilegios desmedidos, incluyendo la adquisición de vehículos blindados a precios preferenciales como parte de sus beneficios de retiro, así como otras prebendas que, dijo, resultaban incongruentes con la realidad del país.
En ese contexto, Sheinbaum reiteró que la austeridad no implica poner en riesgo la labor de los juzgadores, sino terminar con excesos que dañaron la imagen del Poder Judicial y alejaron a la ciudadanía de las instituciones.
La polémica surgió luego de que se diera a conocer que la SCJN había adquirido nueve camionetas blindadas con un costo aproximado de 2.4 millones de pesos cada una. Tras el señalamiento público, el presidente del Alto Tribunal, Hugo Aguilar, anunció que los vehículos serían devueltos o asignados únicamente a jueces en situaciones de riesgo, al asegurar que “seguridad no implica lujo”.
Sheinbaum consideró acertada esa postura y señaló que la transformación del Poder Judicial es parte del proceso de cambio institucional que vive el país, donde la transparencia, la rendición de cuentas y la austeridad deben ser la norma.
Finalmente, la presidenta sostuvo que estas acciones buscan recuperar la confianza ciudadana y demostrar que ningún poder del Estado está por encima del principio de servir con honestidad y sin privilegios.

