Estados Unidos celebró este miércoles la entrega de 37 narcotraficantes mexicanos trasladados desde México, calificando la operación como un logro en la lucha contra los cárteles de droga.
En un comunicado, la fiscal general Pam Bondi aseguró que los detenidos “pagarán por sus crímenes contra el pueblo estadounidense” ante tribunales federales, y destacó que esta acción representa otro paso histórico en la política de la Administración Trump contra el narcotráfico.
Los 37 reos enfrentarán cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y conspiración criminal en distintas cortes de Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses señalaron que el traslado es un paso clave en la política de combate al crimen organizado transnacional, y enfatizaron la cooperación con México en materia de seguridad.

Funcionarios en Washington interpretaron la operación como un respaldo a la línea dura del presidente Trump frente a los cárteles, enviando un mensaje de firmeza a las organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.
Desde México, el Gobierno destacó que la decisión fue soberana, realizada por razones de seguridad nacional y bajo acuerdos legales de cooperación bilateral, garantizando que no se solicitara la pena de muerte, conforme a la legislación mexicana.
La entrega de los 37 narcotraficantes ocurre en un contexto de mayor presión de Estados Unidos para intensificar acciones contra el narcotráfico, y representa uno de los episodios más relevantes de colaboración judicial entre ambos países en los últimos meses.

