Chile enfrenta una emergencia por incendios forestales que hasta el momento han dejado al menos 19 personas fallecidas. Equipos de emergencia continúan con evacuaciones masivas y esfuerzos para controlar los fuegos, exacerbados por altas temperaturas y fuertes vientos.
En conferencia, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, informó que las condiciones nocturnas ayudaron a contener algunos focos, aunque los incendios más grandes permanecen activos. Advirtió que las altas temperaturas previstas durante el día podrían generar nuevos siniestros, complicando la situación en las regiones afectadas.
Hasta ahora, se contabilizan 1.500 personas damnificadas, con 325 viviendas destruidas y más de 1.100 hogares en evaluación. Las zonas centrales y del sur del país están bajo alerta de calor extremo, con registros que podrían alcanzar los 37 grados Celsius.
La Corporación Nacional Forestal (CONAF) reportó que los bomberos combaten 23 incendios simultáneos, siendo los más graves los de las regiones de Ñuble y Bío Bío. En estas últimas, el presidente Gabriel Boric declaró estado de catástrofe.
El incendio más extenso ha consumido más de 14.000 hectáreas alrededor de Concepción, arrasando localidades como Penco y Lirquén durante el fin de semana. Los daños continúan siendo evaluados, mientras los equipos de emergenciaenfrentan un foco que amenaza la prisión de Manzaon y el pueblo de Tomé, al norte de la ciudad.
La situación se enmarca dentro de una ola de calor que afecta a Chile y Argentina, donde a comienzos de enero se registraron incendios que devastaron aproximadamente 15.000 hectáreas en la Patagonia argentina.

