Canadá y China alcanzaron un acuerdo comercial inicial para reducir aranceles y reactivar el intercambio bilateral, informó este viernes el primer ministro canadiense Mark Carney, tras una visita oficial a Pekín, la primera de un jefe de Gobierno canadiense desde 2017.
El entendimiento contempla que Canadá permita el ingreso de hasta 49,000 vehículos eléctricos chinos bajo un arancel de 6.1%, un cambio significativo frente al gravamen del 100% impuesto en 2024 durante el gobierno de Justin Trudeau. En 2023, China exportó 41,678 vehículos eléctricos al mercado canadiense.
Carney explicó que la medida busca restablecer niveles previos a las recientes tensiones comerciales, aunque dentro de un marco más amplio de cooperación económica. El primer ministro no precisó la duración del esquema, pero subrayó que el acuerdo abre nuevas oportunidades para sectores estratégicos canadienses.
En paralelo, Canadá espera que China reduzca sus aranceles a la semilla de colza a una tasa combinada cercana al 15%a partir del 1 de marzo, una baja considerable frente al 84% vigente. El mercado chino de colza representa alrededor de 4,000 millones de dólares para Canadá.
Además, Ottawa confía en que productos como pasta de colza, langostas, cangrejos y guisantes queden exentos de aranceles antidiscriminatorios hasta, al menos, finales de año. Según Carney, estos acuerdos permitirán desbloquear cerca de 3,000 millones de dólares en pedidos de exportación para agricultores, pescadores y procesadores.
El acercamiento ocurre en un contexto de reconfiguración geopolítica y comercial, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump impusiera nuevos aranceles a productos canadienses y tensara la relación bilateral. Carney afirmó que, en los últimos meses, la relación con China se ha vuelto “más predecible”, con resultados tangibles para la economía canadiense.

