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miércoles, enero 14, 2026

Interoceánico, el proyecto fallido

Interoceánico, el proyecto fallido

La construcción de los megaproyectos de la Cuarta Transformación no han sido lo que la narrativa oficial tanto pregonó. En el caso del Tren Interoceánico, que tiene la función de unir el pacífico con el atlántico, ha resultado ser, hasta el momento, un verdadero chasco. Estos megaproyectos que solamente tenían el propósito de satisfacer el ego megalómano del expresidente López Obrador, han resultado sumamente costosos para la sociedad en general. Sus construcciones, amén de causar graves y profundos daños al medio ambiente, no han contribuido a una mejor conectividad ni han sido un factor importante para que las comunidades afectadas vieran un aumento en sus niveles de vida.

Hemos de resaltar que, desde que empezó la construcción del Tren Interoceánico, han sobresalido las deficiencias debido a una mala planeación, lo que quiérase o no redunda en el peligro de que se produzca un accidente. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) estuvo muy al pendiente de todo el transcurso de la construcción de dicho megaproyecto, y señaló que había fallas desde el proyecto de la obra. Esto principalmente a que se detectaban deficiencias en el análisis que se había realizado sobre el terreno donde se iba a construir.

Cabe señalar que, durante la construcción del Tren Interoceánico, se llevaron a cabo acciones corruptas evidentes e incluso pueriles. Uno de estos ejemplos es lo que detectó la ASF al resaltar que en el 2021, durante la obra de rehabilitación que se hizo, se hicieron pagos por 418,800 pesos para que se pusieran durante el recorrido una serie de letreros normativos los cuales son inexistentes, lo cual implica, primero, un robo que no puede tolerarse; segundo, dichos letreros cumplen con una función muy importante ya que son fundamentales en una obra al alertar sobre posibles peligros o riesgos, al mismo tiempo que prohíben conductas inseguras.

Es menester señalar, en este sentido, que precisamente en la Línea Z el balasto (que es la grava que se coloca sobre las vías del tren para estabilizarlas) debía cumplir con un cierto volumen y, sin embargo, se puso una menor cantidad, aunque se haya pagado por el volumen que estaba proyectado. Es decir, en pequeñas cantidades se cometió un gran atraco al erario nacional. Y es importante la Línea Z porque es, precisamente, la que está dedicada al transporte de pasajeros.

De tal manera que, si no se supervisa de manera correcta y honesta, se hace un mal uso del dinero público, es dable que se produzcan fallas en dichas obras y esto provoque que se tengan consecuencias fatales. No es posible que, los gobiernos que hablan tanto de honestidad, de integridad y de ética, estén construyendo obras precisamente henchidas de opacidad, de pésimas supervisiones gubernamentales y de muy posibles actos de corrupción. Lo que ha generado que estas obras hayan costado muchos miles de millones de pesos a toda la población mexicana.

Este cúmulo de situaciones ha provocado que, según investigaciones periodísticas, se han registrado al menos 8 incidentes en las diferentes Líneas y rutas del Tren. Esto desde diciembre del 2023 que se inauguró dicho Tren y empezó a funcionar. Se han producido tres accidentes en la Línea Z (que es la ruta principal que conecta Coatzacoalcos con Salina Cruz). Y se han generado cinco incidentes en la Línea FA (de Coatzacoalcos a Palenque), que se inauguró en septiembre de 2024. Evidentemente 7 de estos eventos fueron de menor impacto, como choques con vehículos, salidas de vía, sin víctimas graves.

Sin embargo, el 28 de diciembre se produjo el que ha sido el mayor de los accidentes del Tren Interoceánico, al descarrilarse cuando iba rumbo a Matías Romero, Oaxaca. Cabe señalar que este descarrilamiento se produjo en la Línea Z, que lleva pasajeros, y que en ese momento transportaba 241 pasajeros y 9 miembros de la tripulación. Este accidente mortal ha causado la muerte de 14 personas y 98 lesionados.

Aún antes del mortal accidente, pese a hablar maravillas del Tren Interoceánico, según la narrativa oficial, su operación durante este 2026 estará basada prácticamente en recursos públicos, pues según el Presupuesto de Egresos de la Federación aprobado por la Cámara de Diputados señala que la friolera de 24 mil millones de pesos serán los que subsidien el gasto de dicha obra, esto representa el 97% de sus gastos, mientras que el restante 3% provendrá de ingresos propios.

Es claro que dicho Tren no ha podido despertar un gran interés entre la sociedad en general, lo cual ha provocado que sea realmente baja su demanda, y si se le suma que ha tenido 6 accidentes desde su inauguración. Asimismo, con el accidente del 28 de diciembre se pone en peligro la viabilidad y el futuro de esta obra faraónica, pues se ha despertado entre la sociedad un dejo de duda, de cierto temor ante lo que pudiera ocurrir si es que se atreven a viajar en dicho Tren.

La realidad del Tren Interoceánico es que presenta una baja demanda, existen altos costos fijos y hay una dependencia casi total de los recursos públicos. Esto, sin duda, plantea un gran reto al gobierno federal para definir cómo se puede sostener dicha obra y posiblemente redefinir su función. Ha quedado evidenciado que los megaproyectos realizados por la Cuarta Transformación se convirtieron en construcciones que tuvieron sobrecostos, lo que ha generado problemas en la economía nacional.

Las y los muertos no son números, ni estadísticas, son mujeres y varones que tienen un nombre, un apellido, que tenían un sueño, una ilusión, que dejan a su familia en una profunda tristeza, con la amargura y la desolación a las familias que esperaban su regreso de un viaje, el cual ya no fue posible. Y todo, y eso es lo más dramático, lo más cruel, se debió a los actos de corrupción que se dieron durante todo el proceso de construcción de dicha obra, a las irregularidades y fallas que se presentaron durante todo el proceso, a la negligencia, a la ineficiencia de un gobierno que no ha sabido gobernar ni mucho menos supervisar las grandes obras que se han realizado.

La FGR tendrá que realizar una investigación imparcial, con seriedad y con la clara intención de llegar hasta el fondo, para honrar la muerte de mujeres, varones, adultos mayores y hasta de una niña que murieron durante dicha desgracia. No deben caber las dudas ni las complicidades por tratar de proteger a los miembros de su mismo partido.

Esperemos que Claudia Sheinbaum actúe con mano firme y se investigue hasta el fondo para llevar ante un juez a los presuntos culpables que han sido los verdaderos causantes de la tragedia, donde murieron 14 personas que no debían morir, si sólo tenían la ilusión de conocer dicho Tren y de hacer el recorrido que tanto habían pregonado las autoridades de la 4T.

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