El Senado de Estados Unidos se prepara para votar este miércoles sobre una resolución que busca limitar los poderes de guerra del presidente Donald Trump en Venezuela, luego de la captura del líder venezolano Nicolás Maduro en una operación militar reciente.
La medida, impulsada por demócratas y respaldada por cinco senadores republicanos la semana pasada, enfrenta la presión directa de Trump, quien criticó públicamente a quienes apoyan la resolución. Durante un discurso en Michigan, el mandatario calificó de “perdedor total” al senador Rand Paul y de “desastres” a las senadoras Lisa Murkowski y Susan Collins.
El debate refleja el choque entre la autoridad presidencial y el control del Congreso sobre el uso de la fuerza militar. Aunque la resolución tiene pocas probabilidades de convertirse en ley —pues requeriría la firma de Trump— representa una prueba de lealtad del Partido Republicano hacia el presidente y una señal de cuánta libertad otorgará el Senado para desplegar tropas en el extranjero.
El senador Josh Hawley, uno de los impulsores de la iniciativa, reconoció que podría cambiar su posición tras conversaciones con Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, quien le aseguró que no se desplegarán tropas terrestres y que se respetarán los requisitos constitucionales si se requiere acción militar adicional. Collins, en cambio, reafirmó su apoyo a la resolución. El voto de Todd Young, senador de Indiana, se considera decisivo y aún no ha sido definido.
El senador demócrata Tim Kaine señaló que la reacción de Trump evidencia la resistencia presidencial a que el Congreso recupere su autoridad sobre las decisiones de guerra. Expertos como el coronel jubilado Peter Mansoor, historiador militar de la Universidad Estatal de Ohio, destacan que los presidentes estadounidenses han extendido históricamente sus poderes militares, dejando al Congreso con poca responsabilidad sobre los conflictos. La Resolución de Poderes de Guerra de 1973 surgió como un intento de equilibrar esta autoridad y garantizar que el Congreso participe en decisiones de intervención militar.

