La etapa de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid llegó a su fin tras la derrota ante el Barcelona en la final de la Supercopa de España (3-2), un resultado que aceleró una decisión marcada por el bajo rendimiento deportivo y un vestuario fracturado.
Más allá del marcador, la salida del técnico vasco estuvo influida por la ausencia de una idea de juego consolidada y una relación deteriorada con varios referentes del plantel. El caso más evidente fue el de Vinícius Jr., quien, a diferencia de otros compañeros, no publicó ningún mensaje de despedida, confirmando la distancia que existía entre ambas partes.
La tensión se arrastró desde el inicio de la temporada, cuando el atacante brasileño mostró su inconformidad al iniciar partidos desde el banquillo. El punto de quiebre se produjo en el Clásico liguero en el Santiago Bernabéu, cuando Vinícius fue sustituido al minuto 71 con el marcador a favor, reaccionando con evidente molestia y abandonando el campo rumbo al vestuario. Aunque ofreció disculpas al club y a sus compañeros, nunca hubo un acercamiento con el entrenador, ni sanción posterior.
El distanciamiento no se limitó al brasileño. Fede Valverde, Dani Carvajal y Jude Bellingham también mantuvieron una relación fría con Alonso, algo que se reflejó en mensajes de despedida breves y formales tras el anuncio oficial del club.
Otros futbolistas, como Franco Mastantuono y Trent Alexander-Arnold, optaron por el silencio, pese a que el primero había sido una apuesta inicial del técnico. En contraste, Kylian Mbappé fue el primero en pronunciarse públicamente, destacando el aprendizaje y la confianza recibida durante un ciclo corto pero intenso.
Las despedidas más emotivas llegaron de parte de Arda Güler, Rodrygo y Gonzalo, quienes agradecieron la confianza, el crecimiento deportivo y la oportunidad brindada, cerrando así un capítulo que deja al Real Madrid ante un nuevo proceso de reconstrucción deportiva.

