Publicado originalmente por Rodrigo Soriano en EL PAÍS, compartimos este reportaje por su relevancia e interés periodístico:
Las declaraciones del diplomático llegan unas horas después de que los presidentes de ambos países tuvieran una llamada para tratar la cooperación en la lucha contra el tráfico de drogas.
La llamada de este lunes entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, para abordar la cooperación en el combate a la inseguridad y el tráfico de drogas ha dejado buen sabor al norte de la frontera. Tras varios días de tensión por la presión del mandatario republicano sobre intervenir en territorio mexicano, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, ha considerado que la relación de Washington con México es la “más cooperativa y mutuamente beneficiosa de las últimas décadas”. “Aún queda mucho por hacer, pero juntos podemos construir un futuro más brillante para nuestros pueblos”, ha añadido el funcionario estadounidense en un comunicado en redes, horas después de la comunicación telefónica.
La llamada, de unos 15 minutos, ha ocurrido en un contexto de fuertes tensiones en el continente tras la intervención de Washington el pasado 3 de enero en Venezuela, una operación que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro por las autoridades estadounidenses. Durante los siguientes días, Trump también lanzó varios dardos contra México, un país que, según ha reiterado en varias ocasiones, está controlado por los carteles. El republicano también lanzó desde entonces la posibilidad de efectuar ataques armados contra los carteles en suelo mexicano.
La presidenta Sheinbaum, por su parte, ha asegurado este lunes tras la conversación con Trump que una intervención ilegal de Washington en México quedaba completamente descartada. “El pueblo de México tiene que saber, primero, que su presidenta nunca va a negociar la soberanía ni la integridad territorial. Jamás. Segundo, que buscamos coordinación sin subordinación, como iguales. Y tercero, que esto es permanente”, informó durante su habitual conferencia de la mañana desde Palacio Nacional.
<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Fue un gusto haber contribuido a facilitar la productiva llamada de hoy entre <a href=”https://twitter.com/POTUS?ref_src=twsrc%5Etfw”>@POTUS</a> <a href=”https://twitter.com/realDonaldTrump?ref_src=twsrc%5Etfw”>@realDonaldTrump</a> y la presidenta <a href=”https://twitter.com/Claudiashein?ref_src=twsrc%5Etfw”>@Claudiashein</a>. Tras un año de la relación 🇺🇸🇲🇽 más cooperativa y mutuamente beneficiosa de las últimas décadas, aún queda mucho por hacer, pero juntos podemos…</p>— Embajador Ronald Johnson (@USAmbMex) <a href=”https://twitter.com/USAmbMex/status/2010879807308148975?ref_src=twsrc%5Etfw”>January 13, 2026</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>
Las tensiones entre Washington y Caracas se fueron intensificando desde meses antes de la captura de Maduro. El Gobierno de Trump realizó diferentes ataques contra supuestas narcolanchas en el Caribe bajo el argumento de su lucha contra el narcotráfico. La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, adelantaba en redes tras la detención que Maduro sería juzgado por conspirar para inundar Estados Unidos de cocaína, desde sus primeros pasos en el Gobierno. Maduro se declaró inocente ante el tribunal federal de Nueva York el pasado 5 de enero.
La presidenta Sheinbaum ha buscado poner a México como actor en los momentos de grandes tensiones entre los dos países americanos. Primero, al hacer un llamamiento explícito a Naciones Unidas para que actuara; después, al ofrecer el territorio mexicano para una posible negociación entre las dos partes. Esa propuesta llegaba después de que el Gobierno de Trump ordenara el “bloqueo total de los petroleros sancionados” que entraran y salieran de Venezuela.

