La Unión Europea aprobó este viernes la firma del acuerdo de libre comercio con Mercosur, tras lograr el respaldo mínimo exigido entre sus Estados miembros. La decisión marca un hito: culmina más de 25 años de negociaciones y abre la puerta al mayor pacto comercial firmado por el bloque europeo.
Según confirmaron fuentes diplomáticas, al menos 15 de los 27 países de la UE, que representan el 65 % de la población comunitaria, apoyaron el acuerdo, superando el umbral requerido. Las capitales europeas tenían plazo hasta la tarde de Bruselas para formalizar por escrito su voto.
El avance fue posible pese a la resistencia inicial de grandes economías como Francia, Polonia e Italia, que expresaron preocupación por el impacto del pacto en el sector agrícola europeo. Nuevas concesiones dirigidas al lobby agrario destrabaron finalmente el consenso, ante el temor de que productos más baratos provenientes de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay afecten a los productores locales.
La firma estaba prevista para diciembre en Brasil, pero Italia bloqueó entonces el acuerdo al exigir mayores apoyos para sus agricultores. Ese país modificó su postura esta semana, destacando los beneficios económicos del tratado. Ahora, la rúbrica oficial se realizará previsiblemente la próxima semana en Paraguay, con la participación de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los socios sudamericanos.
Para países como España y Alemania, el acuerdo es estratégico: permitirá diversificar mercados en un contexto de presión comercial de China y de la política arancelaria de Estados Unidos.
No obstante, el proceso aún no concluye. El tratado deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo, un trámite que podría resolverse en abril. Allí, unos 150 eurodiputados han advertido que recurrirán a la justicia para frenar su aplicación, lo que mantiene la incertidumbre sobre su entrada en vigor.

