Publicado originalmente por Diego Stacey en EL PAÍS, compartimos este reportaje por su relevancia e interés periodístico:
Es la primera vez que ambos presidentes mantienen una conversación telefónica, que ocurre en medio de las tensiones con Washington por las amenazas a la soberanía de Colombia
Gustavo Petro y Donald Trump, presidentes de Colombia y de Estados Unidos, han mantenido en la tarde de este miércoles una conversación telefónica de alrededor de una hora en la que han acordado un encuentro muy pronto en Washington, según ha confirmado el colombiano. El diálogo es el primero que han mantenido ambos mandatarios y se da en medio de la controversia por las amenazas que ha hecho el estadounidense en contra de la soberanía nacional, pues el republicano no descarta que Washington lleve a cabo una operación en Colombia similar a la que ocurrió el sábado en Venezuela.
Trump ha dicho que fue “un honor” hablar con Petro, que “llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido”, según ha revelado en una publicación en la red social Truth. “Aprecio su llamada y su tono, y espero reunirme con él en un futuro próximo”, ha añadido el estadounidense. Los arreglos para tal encuentro estarán a cargo del secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller colombiana, Rosa Yolanda Villavicencio. Trump ha indicado que la reunión tendrá lugar en la Casa Blanca.
Durante un discurso ante miles de manifestantes en el centro de Bogotá, Petro ha dado a entender que, de momento, las amenazas de Estados Unidos se han extinguido: “Colombia puede dormir tranquila”. En la llamada, Petro ha dicho que defendió los resultados que ha hecho su Gobierno en la lucha contra las drogas. “Le dije que la sustitución de cultivos [de coca] voluntaria da más éxito y por eso hemos detenido la sustitución forzada (…). También le dije que 700 capos fueron extraditados con mi firma”, ha afirmado. A su vez, ha resaltado que “Trump no es bobo” y que el republicano ha sido víctima de “la extrema derecha, que le dijo que [yo] era testaferro de Maduro”. “Engañaron a Trump y por eso salió a decir algo que es absurdo para cualquier ciudadano: que Petro es el jefe del narcotráfico”.
Otro tema de conversación ha sido el de Venezuela. “Le dije que le escribí una carta en la que dice que podemos hacer una alianza (…). La humanidad necesita que dejemos de consumir petróleo, carbón y gas. Le dije que la alianza se basa en energía limpia. Si es petróleo o carbón, amenazan a Venezuela y a Colombia”, ha apuntado Petro, que también ha admitido que hay temas en los que “todavía no hay acuerdo”, aunque no ha dado más detalles. A su vez, el colombiano ha revelado que mantuvo una conversación telefónica con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la que invitó a Colombia con el fin de “establecer un diálogo tripartito y ojalá mundial para devolver el orden” al país vecino.
La llamada entre Trump y Petro ocurre pocos días después de que el estadounidense dejara en el aire una posible intervención de Washington en Colombia. Cuando fue preguntado el domingo sobre si sopesaba una operación similar a la de Venezuela, respondió: “Me suena bien”. El republicano también llamó a su homólogo colombiano un “hombre enfermo, que le gusta hacer cocaína”. Un mes antes, había advertido que los países que trafiquen drogas a EE.UU., incluida Colombia, “están sujetos a ataques”.
La conversación mantenida este miércoles es la primera tregua en una batalla verbal que se mantuvo desde la llegada de Trump a la Casa Blanca. En este último año, el estadounidense llamó a Petro, sin pruebas claras, un “líder del narcotráfico” y lo sancionó al incluirlo en la llamada Lista Clinton o de la OFAC, en la que se encuentran narcotraficantes probados, terroristas o mafiosos. También le quitó la visa. Los últimos meses estuvieron marcados por estas demostraciones de fuerza de EE.UU. sobre Colombia, a las que se suman amenazas arancelarias, los llamados a consultas de su embajador, las intimidaciones comerciales y la suspensión del país como aliado en la lucha contra las drogas.
Colombia era consciente de que la amenaza sobre su soberanía era real, aún más tras el ataque de Estados Unidos en Caracas el fin de semana. Por eso, en los últimos días había redoblado sus esfuerzos diplomáticos para denunciar las manifestaciones intimidatorias de Trump. El lunes, la Cancillería envió una nota de protesta a Washington, en la que “exigió respeto” y exhortó a retomar el diálogo. En paralelo, el Ejecutivo convocó reuniones de emergencia en la ONU y en la OEA para tratar la crisis en Venezuela, en las que también pidió respeto por el derecho internacional.

