Montserrat González, sobrina política de Rogelio López Angulo, presidente municipal de Huauchinango, no sólo ha vendido en dos ocasiones uniformes de policías (en tallas extragrandes) al ayuntamiento.
También es proveedora de las camisas oficiales que deben portar los trabajadores en los distintos actos.
Dichos colores varían según la temporada.
El caso es que ella surte dichas camisas en colores naranja, azul claro, azul rey, beige, negro, blanco y caqui.
Todo es ganancia…
Gracias a su tío.
Mejor dicho: a fondos federales como FORTAMUN y a fondos estatales.
Si un trabajador se niega a adquirir las camisas de la sobrina política consentida, sufre las consecuencias.
Entre éstas: le hacen un descuento en su paga quincenal.
La casa nunca pierde, como en Las Vegas.
Éste es el testimonio de un trabajador del ayuntamiento de Huauchinango: “El procedimiento es el siguiente: a la entrada del ayuntamiento está un tipo de nombre Álvaro Carmona. Él es quien tiene la lista con los nombres de todos y cada uno de los empleados. Él checa que portes el uniforme. Así pasa lista. No dice nada. Sólo observa. Posteriormente suben esa lista a la Contraloría, con el señor Luis Castelán (quien, por cierto, estaba acusado de acoso sexual por la hoy directora del Registro Civil, Concepción Becerra), y de ahí esa lista pasa a Recursos Humanos, con el director que es Aldo Barrios ( quien también es ahijado del presidente y de su esposa, y también se ve beneficiado con la renta del equipo de sonido y audio. Éste factura por varios miles de pesos cada vez que hay un evento del ayuntamiento). Una vez realizado el reporte, viene el descuento, mismo que en varias ocasiones ha generado conflictos y pleitos entre los jefes mencionados y los empleados, teniendo que intervenir en ocasiones el líder sindical ante semejantes atropellos”.
Ufff.
En la captura de pantalla que comparto con el hipócrita lector se aprecia cómo la “proveedora” y sobrina política —Montserrat González— cobra por la maquila de las camisas vendidas al ayuntamiento del tío Roger:
“Le escribo para recordar el pago de la camisa caqui entregadas para el desfile del mes pasado”.
La estrategia es redonda: gana el tío, gana la sobrina, gana la casa.
¿Quién pierde?
La confiabilidad en la 4T.
Y es que el alcalde ganó los últimos comicios (los de la reelección) con la playera de la presidenta Sheinbaum.
Por cierto: en el gobierno estatal se encendieron los focos rojos.
El jueves pasado, el vicealmirante Francisco Sánchez González, secretario de Seguridad Pública, envió un mensaje brutal: “Si los alcaldes no utilizan correctamente los fondos del FORTAMUN en Seguridad, éstos serán sancionados”.
También en Palacio Nacional han empezado a ver estas irregularidades a partir del uso corrupto que el tío y la sobrina han hecho de ese programa federal.

En memoria de un amigo inolvidable. Hace cinco años falleció don Rafael Moreno Valle Sánchez.
En este espacio, cada año recuerdo a quien dio tanto a Puebla en los diversos ámbitos.
Su generosidad no tuvo límites.
Durante décadas, don Rafa se reunía una vez al mes en La Vaca Negra con sus amigos de la infancia.
Algunos de ellos tenían trabajos modestos.
No importaba.
Don Rafa los invitaba a desayunar o a comer para celebrar algo sencillo y humano (y cada vez más escaso): la amistad.
Detrás de una gran acción en beneficio de los poblanos, solía estar él.
Y jamás pedía reflectores para sus buenos actos.
La última vez que lo vi fue en un desayuno al que me invitó en el restaurante de la Casa Club de La Vista.
(Ahí estuvieron también Gerardo Tapia y Rafa Moreno Valle Buitrón, su hijo).
La idea era planear un viaje a Acapulco.
(Había mandado arreglar su yate y quería convidarnos al reestreno).
Lo vi jubiloso, feliz, como siempre se comportaba en público y en privado.
A los pocos días se enfermó de COVID y el viaje se canceló.
Un mes pasó hospitalizado hasta que soltó el timón y murió.
Lo hizo como los grandes: aferrándose a la vida.
Una generosa publicación en Twitter del gobernador Alejandro Armenta me hizo recordar que hace cinco años falleció nuestro amigo.
Cómo olvidar a quienes siempre lo han tenido presente: mis queridos Olivia Salomón, Tony, Rafa, Jorge, Juan Carlos, Javi, Emmanuel y Beto.
Que siga descansando siempre en paz quien tanto dio a Puebla y a los poblanos.

