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jueves, septiembre 29, 2022
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Mier y sus nuevos nigromantes

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¡Ora’, cabrón…si no vendo tlacoyos!

Arturo Rueda, (a) el Nigromante.

 

Los voceros de Ignacio Mier (e-consulta y los empleados de Fernando Manzanilla) manipulan la información. Desde la semana pasada han querido hacer del (¿ex?) priista una víctima. Han intentado vender la idea que hay una guerra abierta entre Miguel Barbosa y el diputado federal de Morena.

¿La intención?

Pulverizar las investigaciones que hay contra su hijo por el caso del asesinato de tres ministeriales en manos de su exjefe de seguridad pública; contra su sobrino Moisés Villaverde, por enriquecimiento inexplicable y contra su socio Arturo N., quien ya lleva tres meses en la cárcel, por el presunto delito de extorsión.

Lo que sus matraqueros no dicen es que la guerra la inició el propio Mier desde el año pasado, cuando el también protegido de Manuel Bartlett se quiso apropiar de su partido en Puebla y cuando firmó su alianza con Fernando Manzanilla; sin olvidarnos que de vez en cuando su periódico Cambio atacaba al mandatario estatal. No hay que soslayar que el propio Rueda amenazó públicamente al gobernador poblano cuando se desató el escándalo #OperaciónAngelópolis y Mier, por supuesto, lo permitió.

Mier no sólo llora escondido por los rincones —como la muñeca fea de Cri-Cri— sino que trata de convencer a todos que él es el elegido por el dedazo de López Obrador y ha contratado, según nos cuentan, al consultor político Roberto Trad para hacer no solo la precampaña sino la guerra sucia contra sus adversarios.

Lo que sus nuevos nigromantes tampoco nos dicen es que algunos de ellos tienen el agua hasta el cuello. No han querido armar el rompecabezas que tienen enfrente: la semana pasada fue evidenciado en público el presidente del Tribunal de Justicia por su pésimo desempeño al frente del Poder Judicial (se presume complicidades y tráfico de influencias a favor de su (¿ex?) jefe Antonio Gali).

Además, el miércoles por la noche, nos enteramos de que fue llamado a declarar Pedro Gómez a quien se le acusa de encabezar una campaña de terror en redes sociales para desestabilizar a los poblanos y ponerlos en contra de la administración estatal.

Pedro Gómez, quien había dicho que ya no le interesaba Puebla, después de que fue corrido de la administración estatal, en la realidad ha estado muy activo, pues hasta se le vio comiendo, la semana pasada, en el restaurante Azur con un conocido empresario radiofónico.

Y es que si le rascan más al caso Pedro Gómez-Manzanilla saldrán a relucir ligas con Claudia Rivera y su alineación de chakras, algunos aspirantes a periodistas, grupos paralelos y hasta ex funcionarios del gobierno de Gali que están ahí armando todo su entramado para llevar a Nacho Mier a la gubernatura y por el dedazo presidencial, faltaba más.

Algunos han jurado lealtad a Eduardo Rivera, pero en realidad operan para el “elegido por dedazo del presidente”.

Los nuevos defensores del tal Mier, tampoco han leído con detenimiento la columna del lunes de Alejandro Mondragón, quien vaticinó una limpia de estructuras que han jugado doble. Así como la que escribió Ricardo Morales en la página Efekto Diez, quien detalla la guerra encabezada por Manzanilla —y su nueva pareja— y las ligas que mantienen con los grupos antibarbosistas. Ambas aportaciones periodísticas son necesarias para entender lo que ocurre y ocurrirá en Puebla en los próximos meses.

El propio gobernador dijo en una de sus más recientes mañaneras que en el combate que inició contra la corrupción ha despedido e iniciado investigaciones contra gente hasta de su administración que se quiso aprovechar de sus puestos para sacar ventaja, dinero y prebendas.

Pero los porristas de Mier solo ven la corrupción en el ojo ajeno y nunca la viga que ya sabemos dónde la cargan.

 

Primer acto

Quien bautizó a Rodolfo Ruiz como “Candy man” porque supuestamente le pidió a Pedro Gómez “dulces” (dinero) fue Arturo Rueda, socio de Ignacio Mier.

Segundo acto

Quien siempre acusó, denostó, humilló y se burló de Ruiz fue Rueda, socio de Mier, en el periódico de ambos.

Tercer acto

Hoy, el Nigromanteruiz, como lo llamó atinadamente el periodista Álvaro Ramírez, es el principal defensor y promotor de Mier, socio de Arturo Rueda.

Adenda

—¿En qué periódico evidenciaron a Pedro Gómez porque supuestamente actuó contra sus jefes?

—Ah sí, claro, en Cambio, de Ignacio Mier.

—¿Y la dignidad de todos ellos?

—Muy bien gracias, ya comió.

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