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sábado, octubre 1, 2022
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Vinculan a otras cinco empresas con Mizco y los Corona Tay

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Grupo CVT SA de CV no es la única empresa poblana que la familia Corona Tay habría utilizado con fines de evasión de impuestos y posible triangulación de recursos para favorecer a Mizco Consultores, propiedad de Moisés Villaverde Mier, sobrino del coordinador de Morena en San Lázaro, Ignacio Mier Velazco.

Según una investigación del periodista Álvaro Ramírez Velazco, entre las compañías que se habrían prestado para tal fin se encuentran también Tiguecom, Angrylon, Gelkom, Nkar y Digarmex, las cuales, presuntamente fueron utilizadas por el sobrino del coordinador de San Lázaro para simular operaciones.

En esta madeja de compañías las suspicacias abundan: coincidencias con administradores únicos y accionistas, escasos meses de diferencia entre las fechas en que fueron constituidas, un notario público con antecedentes turbios por presuntamente haber creado otras empresas fantasmas y la aparición, nuevamente, del responsable de oficina, Mauricio Hernández Tlacuilo.

De acuerdo con el Sistema de Información Registral y Catastral, estas cinco empresas fueron constituidas en un periodo récord de dos años con cinco meses; es decir, entre noviembre de 2014 y abril 2017 bajo los notarios públicos 31 y 27 de Puebla, Rafael Gutiérrez Ruiz y José Hugo Zurita Mercado, respectivamente.

En el caso de las firmas Gelkom y Digarmex, ambas comparten a la administradora única Claudia Sugey Alonso Vázquez, así como al accionista Jesús Fernández Ruiz, de quienes no hay rastro sobre sus antecedentes empresariales en ambas compañías.

Otra coincidencia es que las dos empresas fueron creadas el mismo día y a la misma hora, el 5 de abril de 2017, a las 4:00 horas. En tanto que, también aparece en ambas el nombre de Mauricio Hernández Tlacuilo como responsable de oficina.

Hernández Tlacuilo es un nombre conocido en el ámbito de las empresas fantasma al haber sido responsable de oficina en varias de éstas, según diversas investigaciones.

Un ejemplo es que este sujeto fue responsable de oficina en las empresas Urban Market y Textiles del Centro y Sureste, así como Constructora y Arrendadora Seúl, compañías que fueron creadas en 2016 y utilizadas por Mizco Consultores para evadir 22 millones de pesos al Sistema de Administración Tributaria.

En el caso de la compañía Gelkom, su actividad empresarial se centra en el comercio de “todo tipo de mercancías”, pero también se puede dedicar a la comercialización de materiales didácticos, asesoría administrativa, financiera y hasta servicios de coaching.

Por otro lado, Digarmex colocó como objeto social la comercialización de todo tipo de bienes inmuebles, así como las construcciones.

Con las firmas Tiguecom y Nkar sucede una situación similar. Las dos firmas tienen como administradora única a Graciela Méndez Crisóstomo y como accionista a quien podría ser su pariente, Luz María Crisóstomo Alcántara.

En el caso de Tiguecom, su fecha de inscripción en el Registro de Comercio fue el 27 de noviembre de 2014, mientras que Nkar se constituyó con menos de un mes de diferencia, el 18 de diciembre de ese mismo año.

A pesar de tener a los mismos accionistas, ambas tienen objetos sociales distintos. Por ejemplo, el de Tiguecom es, entre otras cosas, la prestación de servicios de consultoría, compra y venta de toda clase de mercancía y la comercialización de software; en tanto que, Nkar se dedica al arrendamiento de toda clase de inmuebles, la compra y venta de maquinaria pesada y la construcción, por mencionar algunos.

En este conglomerado de empresas utilizadas por la familia Corona Tay para limpiar las operaciones financieras de Mizco Consultores también se encuentra Angrylon Comer S. de R.L. de C.V, constituida en febrero de 2015 y cuyo objeto social es sumamente variado: desde la comercialización de todo tipo de mercancías, servicios de consultoría, venta de software, hasta la comercialización de frutas, cereales y legumbres.

Angrylon Comer tiene como representante legal y gerente a una empresaria llamada Arizbeth Rugerio Méndez, así como a la accionista Karla Rugerio Méndez.

Entre las cinco compañías que habrían favorecido a la firma de Moisés Villaverde Mier, en tres de éstas (Tiguecom, Angrylon Comer y Nkar) el notario es Rafael Gutiérrez Ruiz, quien forma parte de una lista de 13 notarios que avalaron la constitución de empresas fantasmas con las que se desviaron durante el morenovallismo mil 600 millones de pesos a través del Comité Administrador Poblano para la Construcción de Espacios Educativos (Capcee).

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